MADRID (EUROPA PRESS)
Los periodistas pudieron ver el viernes en un par de ocasiones a Rocío Jurado, que primero se dirigió al notario acompañada por su hermana Gloria.
La cantante se negó a hacer declaraciones, por lo que no aclaró por qué acudía al notario. Asimismo, no comentó nada sobre la supuesta crisis que está pasando su familia ni sobre las disputas que podrían existir entre Fidel Albiac y Amador Mohedano. Ante las preguntas de si está molesta con la prensa y si es cierto que Fidel y su hija, Rocío Carrasco, tienen ya fijada la fecha para su boda, Rocío gesticuló indicando que no quería hablar.
Tras realizar las gestiones, Rocío Jurado y su hermana disfrutaron de un tranquilo almuerzo en un conocido restaurante de Madrid. A la entrada al local, la chipionera, muy tapada para resguardarse del frío, eludió de nuevo hablar con los periodistas sobre el posible conflicto entre su hermano y su yerno.