Sebastián Álvaro: "Lo más importante para ser un explorador es tener la cabeza bien amueblada"

Sebastián Álvaro: "Lo más importante para ser un explorador es tener la cabeza bien amueblada"

HA ESTADO AL FRENTE DEL EQUIPO DE "AL FILO DE LO IMPOSIBLE" CON UNA EXPEDICIÓN POR LA ANTÁRTIDA

A las nueve de la mañana el 11 de diciembre de 2005 -hora española-, Ramón Larramendi, Juan Manuel Viu e Ignacio Oficialdegui alcanzaban el Polo Sur de la inaccesibilidad: el lugar más desolado, alejado y frío de la tierra.

Cinco años ha sido el tiempo que ha necesitado el equipo de Al filo de lo imposible para preparar la expedición antártica, cuyo resultado se presenta en La 2 de Televisión Española bajo el nombre de El confín de la Tierra , una serie documental de seis capítulos.

El programa, dirigido por Sebastián Álvaro se convierte, así, en una monografía excepcional sobre la Antártida, una visión completa de una travesía de sesenta y tres días y cuatro mil quinientos kilómetros por el lugar más desconocido del globo terráqueo. De ésta aventura nos ha estado hablando Sebastián Álvaro.

¿Cómo calificaría esta expedición?

Yo creo que está entre las tres aventuras más grandes que ha hecho Al filo de lo imposible nunca.

¿Por qué se ha elegido la Antártida como destino?

Estamos en el año antártico polar, así que nos ha parecido muy propicio echar una mirada desde la perspectiva de Al filo de lo imposible al último lugar salvaje de la Tierra que nos habla de lo que somos nosotros. Al principio quizá no supiera por qué hacíamos esto, pero ahora sí. Lo hacemos porque queremos hacer un programa de televisión que me parece que representa lo mejor de la televisión pública.

A estas alturas de Al filo de lo imposible , no le preocupará el índice de audiencia que pueda tener el programa...

Quizá a veces hemos tenido vergüenza de defender Al filo o de defender un tipo de televisión, pero en un día como hoy no la tengo, así que no necesito ni un número ni un tanto por ciento para saber cuándo un programa de televisión está bien o está mal. En general, no necesito saber de un share para diferenciar lo bueno de lo malo. Al filo está bien, porque tiene que ver con dos valores fundamentales de la esencia del ser humano, que son la curiosidad y la valentía. Me parece que todo eso representa lo mejor de esta serie de seis capítulos, y espero que esto sea lo mejor que hemos hecho.

A parte de las cualidades físicas, ¿qué otras cualidades se necesitan para llevar a cabo una expedición de este tipo?

Yo creo que es necesario, por supuesto, una buena forma física, pero pienso igual que el explorador Apsley Cherry-Garrand, que en uno de sus libros dice: Si necesitas elegir a una persona para que te acompañe en una aventura, debes elegir dos cosas: que tenga buen tono físico y que tenga la cabeza amueblada y agarrada con cables de acero. Como no encontrarás las dos cosas, quédate sólo con la segunda . Así que yo creo que lo importante es la cabeza.

Supongo que en una aventura de este tipo se sucederán unas experiencias irrepetibles. ¿Cuál de todas esas experiencias deberíamos vivir todos?

Yo creo que hacer aventuras te muestra las posibilidades reales del hombre. Te enseña el verdadero límite de tus fuerzas, y sobre todo te enseña a ser humilde. Te da una idea de lo vulnerables y lo pequeñitos que somos. En cualquier aventura y sobre todo en esta, de lo que yo me he dado cuenta es de que en cuanto te desprendes de la tecnología no somos nadie. Todos los días, la naturaleza con una barriada o un tsunami te recuerda tu sitio. El hombre no debería perder la referencia que tiene al respecto de la naturaleza y al respecto de la tierra.

Sobre eso, ¿qué opinión le merece un tema tan candente en la actualidad como es el del cambio climático?

Ahora se habla mucho del cambio climático, y quizá los próximos años estemos pagando las consecuencias de una actitud disparatada y prepotente del hombre.

¿Qué es lo que más os ha llamado la atención de los paisajes de esta aventura en concreto?

El interior de la Antártida es llano, y eso es sorprendente, pero intentaremos ayudar as dar una idea de lo que es el último continente, el sexto. Primero porque no se comprende bien lo grande que es. Decir que hemos hecho una travesía que es aproximadamente Madrid-Bagdad en un catamarán polar ayuda a situarse. La Antártida tiene de punta a punta seis mil kilómetros, tiene la extensión de Méjico y estados Unidos juntos, pero además, en invierno, cuando se congela el mar que lo circunda, duplica la superficie, y pasa de catorce millones de kilómetros cuadrados a veintiocho millones. Es, por cierto, una característica única en el mundo.

De pequeño, ¿tenías muy claro que ibas a dedicarte a esto? ¿O barajaste la posibilidad de trabajar en una oficina de ocho a tres?

(Risas) Yo nunca he querido trabajar en una oficina. Me fui de casa con seis años, así que mi madre, que murió hace dos años, sabía desde el principio que me iba a dedicar a esto. Hasta los últimos días de su muerte ella me decía: Yo he tenido dos hijos normales, y otro, que eres tú . Supongo que tiene que haber un gen de aventura.