Silvester Stallone: "Mi mujer me lloraba pidiéndome que no hiciera más de John Rambo"

Stallone en el estadio Bernabéu.
Stallone en el estadio Bernabéu. - EP

Sylvester Stallone se ha paseado por Madrid esta semana. El motivo: la presentación del regreso de Rambo, John Rambo. Debajo de ese aspecto de hombre duro y ese cuerpo súper musculoso está una persona muy familiar y sensible a las trágicas situaciones bélicas que tienen lugar en todo el mundo. En este caso, en esta última película en la que el estadounidense además de haberla protagonizado, ha escrito los guiones y ha dirigido, Sylvester ha pretendido mostrar la brutal realidad del conflicto en Birmania, algo que verdaderamente le conmueve.

Dice que una de las cosas que más le ha costado al tener que dirigir este proyecto ha sido estar apartado de su familia y de su mujer, situación que quiso reparar tatuándose en color en su hombro derecho la cara de su esposa.

El mejor de los duros asegura haber sido un niño difícil, a Stallone le iba fatal en el colegio, cuando tenía quince años le expulsaron y a su alrededor todo el mundo coincidía en que era un desastre. Llegó a pensar que terminaría en la cárcel, pero nunca nada más lejos de la realidad, a sus sesenta y un años, Stallone es uno de los iconos más valorados del cine estadounidense.

¿Qué le asusta a Rambo?

Tiene miedo a la soledad, le asusta esta vida que lleva aislada en su infierno personal. Lo bueno que tiene esta película es que le proporciona la posibilidad de salir de este infierno en el que está viviendo.

¿Y qué le asusta a Stallone de recuperar a un mito como Rambo?

Sí, sí que me asustaba, te puedo decir que mi mujer, incluso, me lloraba y me decía: Por favor, no lo hagas , e igual me dijo con Rocky, pero yo le dije que es que tenía que hacerlo porque creo que la generación joven de hoy en día necesita de esta imagen. Han tenido Spiderman y otro tipo de héroes, pero les faltaba realismo, y quería que vieran la realidad de hoy. Nadie quería comprometerse en este proyecto porque Rambo estaba muerto, porque ya no representaba la cultura moderna. Luego encontré esta guerra de Birmania, que es una guerra real y violenta y quise hacer una película que mostrara la guerra tal y como es, es decir, violenta.

¿Es éste el final de Rambo?

Espero que no sea el final de Rambo, pero lo que sí está acabado es este Rambo, el Rambo de las ametralladoras. Pero cuando, por ejemplo, voy anoche al prestreno y me doy cuenta de que la media de edad es de veinticinco años, pienso que realmente es un milagro, es como para que Hollywood se plantee cómo es esto posible. Creo que la gente joven responde cuando se le dan buenas historias, cuando se le da algo diferente y, sobre todo, cuando se le da algo verdadero.

¿Usted supervisa los doblajes?

En general, no, no superviso el doblaje, debería hacerlo, pero acabaría insultando al actor de doblaje, así que no lo hago.

¿Sabe que en español tiene la misma voz que Robert de Niro?

¡Mi voz es completamente diferente a la de Robert de Niro! Quizás Robert de Niro debería poner la voz a Rambo y yo haría la de Robert de Niro, You talking to me? (imitando la famosa frase de Robert de Niro en Taxi Driver).

En este proyecto ha escrito, ha dirigido y también protagonizado la película, ¿qué le ha resultado lo más complicado a la hora de sacar adelante este proyecto?

Sin duda, lo más duro es escribir el guión. En un principio intenté recurrir a varios escritores para que me ayudaran, pero me presentaban cosas sin interés, siempre era Al Qaeda, plutonio por aquí y por allí, guerras y bombas nucleares, con lo cual, lo que hacía al final con todos esos guiones era tirarlos porque no servían de nada. Decían: es que Stallone no sabe escribir , y no se daban cuenta de que Rambo es así, Rambo habla con su cuerpo, no tiene diálogo. No es como Antonio Banderas, que se pone a hablar y a soltar parrafadas, y me encanta Antonio Banderas, pero es que Rambo no es así. Rocky, por ejemplo, no para de hablar, por lo que es más fácil escribir sobre Rocky. Los segundo más difícil ha sido dirigir, porque ser director hace que te quedes sin vida, hasta el punto de que como no veía a mi mujer y no me la podía llevar conmigo, me tatué el hombro con su foto.

¿Qué piensa de que uno de sus hijos haya decidido seguir sus pasos y sea actor? No sé si hubiera preferido que hubiera hecho otra cosa.

Voy a intentar ser filosófico... La peor idea del mundo es decidir ser actor, es muy duro y, además, tienes garantizado el paro en un noventa y cinco por ciento. Pero he de reconocer que él no se ha metido en ser competencia directa mía, no está en mi género de películas de acción. Ha hecho algunas películas, sobre todo de terror, así que por lo menos no entra en el cine de acción que es mi campo. Pero si tengo que decir la verdad, lo mejor del mundo es tener hijas, porque con ellas es mucho más fácil. Ahora, que me van a matar y me van a romper el corazón cuando empiecen a salir con chicos, por eso estoy preparando a Rambo para que se ocupe de sus novios, para que saque el arco y les clave una flecha. Las niñas vendrán diciéndome: ¡papá, papá, has matado a mi novio! y yo les diré que no se preocupen, que ya les llegará otro.

¿De pequeño llegó a pensar en algún momento que se convertiría en el icono que es hoy en día?

¿Yo? ¿Pensar que me iba a convertir en un icono? ¡Yo siempre pensé que iba a acabar en la cárcel! Cuando era niño siempre fui malísimo en el colegio, decían este chaval tiene un problema . Cuando tenía quince años me llevaron a un instituto tecnológico en Filadelfia de muchísimo prestigio a que me hicieran unas pruebas. Dijeron que era un desastre, que tenía que dejar el colegio y dedicarme a la reparación de ascensores, yo que soy nulo con la electricidad. Así que lo que digo a todo el mundo es que si yo lo he conseguido, que luchen porque pueden conseguirlo también.

¿Cuál es el secreto para llegar tan bien a su edad?

Uno de los secretos es muy simple: mujer feliz, vida feliz. Si la mujer que comparte la vida contigo no está feliz, eres un hombre acabado, muerto. Otra cosa importante es que creo que tienes que estar un poquito loco, tienes que disfrutar de la vida, apreciar todo y actuar siempre como un niño.