LA ACTRIZ CATALANA HA VUELTO A LA TELE CON SU TRABAJO EN "COMO EL PERRO Y EL GATO"
Empezó en el mundo de la interpretación siendo tan solo una niña y a punto de cumplir los sesenta años puede presumir de un extenso currículum. A Silvia Tortosa no le queda casi nada por experimentar, aunque reconoce que su ilusión sería disfrazarse de payaso y robarle una sonrisa a todos los niños que están hospitalizados. Acostumbrada a interpretar mujeres serias de estatus social alto, la actriz catalana intenta deshacerse de esa imagen y hace hincapié en su carácter intrépido y aventurero. Y no es para menos, participó en el reality La isla de los famosos , donde volvería ahora mismo sin pensárselo; viajó hasta Hawai para casi meterse dentro de un volcán. Entre viaje y viaje Silvia practica su otra gran pasión, la de escribir, un hobby que poco a poco se ha ido convirtiendo en otra profesión, de hecho acaba de terminar su primer libro.
¿Cómo es tu personaje?
Es una viuda de uno de los gemelos y ahora que ha aparecido otro, la pobre mujer va un poco confundida entre unos y otros, no sabe si es el mismo o si son dos. Dentro de esa historia surrealista de auténtica carcajada, el personaje de Lola es quizá el punto de normalidad, es el más equilibrado. Lo que no quiere decir que de vez en cuando no tenga necesidad de descargar adrenalina sin saber por dónde salir.
Comenzaste tu carrera con Arturo Fernández y ahora has vuelto a trabajar con él. ¿Cómo ha sido el reencuentro?
Hacía años que no trabajabamos juntos, pero es un hombre con una trayectoria determinada, con un sentido del humor de gran efectividad y muy profesional. Todas las cosas que se le ocurren son un enriquecimiento tremendo tanto para él como para los demás, teniendo en cuenta además que contamos con la base de los guiones que tenemos, que son una obra de arte.
Comenzaste muy joven...
Sí, eso me ayudó a tener una independencia económica total. Así que cuando he tenido una pareja no ha sido por la necesidad de que me solucionara nada sino porque estaba enamorada de esa persona y porque yo soy una persona de convivencia y de pareja. Doy la imagen y soy independiente, pero eso no tiene nada que ver con mi faceta de mujer, y en eso sí que soy muy mujer. Creo que el hombre sin la mujer está incompleto y la mujer sin el hombre está incompleta. Por lo tanto siempre he intentado estar completa y tener una pareja, que a veces va mal, a veces va bien... Pienso que la situación ideal del hombre es con una mujer y viceversa.
¿Qué papel de los que has interpretado destacarías?
Mi currículum es como la Biblia en verso. Son tantas páginas que nunca lo puedo poner completo en ningún sitio. Empecé con catorce años simultáneamente casi en cine, teatro y televisión. He hecho también cine, radio, doblaje... Así que dentro de cada especialidad tengo algún proyecto que me ha gustado más. En el cine una adaptación cinematográfica que hice yo, La Señora , una historia muy dura y real pero que me dio muchísimas satisfacciones e infinidad de premios, paseé por los festivales más importantes del mundo. En teatro hay personajes como los de Coraggio, mia signora , un monólogo muy difícil de mujer maltratada psicológicamente.
¿Qué personaje volverías a interpretar?
Volvería a hacer Coraggio, mia signora de Jorge Márquez, sólo que con una perspectiva de los años que han pasado hasta ahora. He hecho tanta televisión que no sé qué decir, pero a nivel presentadora evidentemente el programa Aplauso , que ha sido el mejor musical que se ha hecho en todas las televisiones y sigue siendo un programa de culto. Además de presentar, cantaba, bailaba, hacía sketches de humor...
¿Qué te queda por hacer?
Solo una cosa, algo que me parece tierno y fascinante: el mundo de los payasos. Me gustaría disfrazarme un día de payaso y hacer reír a los niños por ejemplo cuando están en los hospitales, disfrazada, que no me reconociese nadie. Es lo único que me queda porque he hecho circo pero no como payaso, sino un espectáculo para niños patinando sobre hielo. Hacía también payasadas porque mis caídas eran espectaculares (risas).
¿Cómo llegaste a donde estás hoy?
Como se debe llegar, como casi nadie hace en estos momentos: dirigiendo y escribiendo. Pero pretender que una mujer con quince o dieciséis años que quería dirigir se la tomara en serio era imposible. Imagínate una enana de quince años en su primera entrevista a La Vanguardia de Barcelona: yo quiero dirigir cine , y dijeron: qué mona, que rica, que divertida... . En esa época lo tenía muy negro así que pensé que la interpretación primero, porque para lo otro tenía mucho tiempo, escribir y dirigir lo puedes hacer hasta con ciento dos años y todo llegará. Tengo una abuela aragonesa, de Teruel, y soy muy tozuda. Quería hacer eso y lo hice. No he hecho siempre lo que he querido.
¿Qué te lo ha impedido?
He tenido muy mala suerte en cine, en la época en la que tenía que haber hecho mucho me pilló la famosa historia del destape maldito. Como yo era una señora de bastante buen ver decidieron que me tenían que sacar en películas para destaparme. Hice unas cuantas, las menos destapadas posibles dentro de unos límites de calidad pero llegó un punto en el que tuve que plantarme. El problema no es estar desnuda o vestida, sino el mal gusto, y en aquella época se hacía con muy mal gusto. Así que decidí que tenía que seguir con teatro y televisión. Otra cosa que me cortó las alas fue que siempre he sido una persona independiente, que nunca me he arrimado al sol que más calienta ni he ido adoptando las consignas políticas de los que están mandando en el momento. Mantener una independencia como la he mantenido yo en todos los momentos es muy peligroso y perjudica mucho porque hace que no estés apiñada con nadie y no tengas el soporte que tienen los que se van cambiando de chaqueta y se van arrimando a la sombra que más interesa en el momento oportuno.
Al principio tampoco estaba bien vista esta profesión.
Antes, ser actriz era sinónimo de ser prostituta. Por mucho que te hubieras graduado en la escuela de arte dramático, en el instituto del teatro o en la escuela de cine.
¿Cómo superaste esa época?
Tengo constancia de muchas cosas que podía haber hecho pero no hice. Yo misma con mis conceptos de lo que se debe o no se debe hacer no me he ayudado demasiado. Lo poco o mucho que tengo ha sido conseguido únicamente con esfuerzo personal. Además mi padre era taxista así que tampoco he tenido la suerte de pertenecer a esas sagas familiares de grandes apellidos, tanto del mundo de la música como del mundo del teatro y qué duda cabe que nacer en ese caldo de cultivo con un padre director o actor es infinitamente más fácil que aparecer siendo la hija de José Tortosa el mejor taxista de Barcelona y el mejor padre del mundo pero que evidentemente... es más mis padres estaban aterrorizados de pensar que su hija quería meterse en ese mundo.
¿Aún así te apoyaron?
Mucho. Mis padres han sido los mejores que han existido en la vida y todo lo bueno se lo debo a ellos y todo lo malo me lo echo yo. Ellos vieron además que la cosa era muy clara. Los catalanes negociamos todo, hasta esto, y yo negocié, les pregunté: ¿qué queréis que haga? . Me dijeron que querían que aprobase todos mis estudios normales, sin ningún suspenso. Así que hacía a la vez los estudios que yo quería y los otros, no sé cómo la verdad. A veces me pregunto cómo me las apañaba.
¿A qué te hubieses dedicado si no hubieses sido actriz?
A todo. El problema es que yo soy actriz porque no he podido ser todo lo demás. Hubiese sido astrónoma, prostituta, monja de clausura, madre de familia numerosa, espía del KGB, escritora, pintora... Me fascinan la astronomía, la arquitectura, todos los temas relacionados con la mente. Me apasiona también la psiquiatría... así que, ¿me puedes contar qué hago? Pues soy actriz.
Llegaste a dirigir un corto en 1998, Muñequitas lindas , ¿volverás a trabajar detrás de la cámara?
Voy a seguir por ahí pero necesito tiempo. Una importante editorial española me pidió que escribiera un libro y ya lo he terminado.
¿De qué trata el libro?
Bueno, no es una novela, tampoco un libro de memorias y no es una autobiografía.
¿Sigues escribiendo guiones?
Tengo muchos guiones escritos y espero que si tengo suerte con el libro, me de esa imagen de escritora que al no tener antes me ha impedido que incluso se leyesen mis trabajos. Actriz, mujer y rubia... esa no puede escribir , me encontraba muchas veces con eso. Si consigo que el libro funcione medianamente bien me dará esa imagen de escritora que me ayude a que otras cosas escritas puedan salir a la luz y materializarse.
Además de escribir ¿qué te gusta hacer en tu tiempo libre?
Recopilar mis propias canciones. Las tengo escritas desde que tenía catorce años y en cuanto el libro esté terminado y la serie avanzada, haré una recopilación de los mejores temas musicales que tengo y los cuajaré en un álbum, sin ninguna pretensión de que sean número uno. Creo que hay una parte del público muy desatendida musical y cinematográficamente, la gente madura.
¿Algún hobby?
El último ha sido el submarinismo, ya tengo mi título. Ahora me falta saltar en paracaídas. Otra cosa que también me quité la espina es la selva del Amazonas, ya hice mi excursión de supervivencia.
¿Cómo fue la experiencia?
Si pudiera repetiría ahora mismo. Ya tengo las botas puestas, sólo me falta el billete de avión e ir para Brasil.
¿Qué fue lo más duro?
Para mí nada, yo me lo pasé como nunca. Soy un poco como de plástico para estas cosas. Vi muchos ataques de ansiedad, muchas depresiones, gente que volvió tocada del estómago... Yo no sufrí ninguna de estas cosas con lo cual lo recuerdo como una experiencia magnífica y que la corté un poco porque una vez que me había demostrado a mí misma que podía superarlo bien y vivir rodeada de arañas sin que pasase nada ya había cumplido con mi objetivo. Mi propósito no era económico ni tampoco soy competitiva, ganar o no un concurso me trae sin cuidado, solamente compito conmigo misma. Un mes después vi que ya podía estar eternamente en esa situación y que ya podía volver a casa y hacer otras cosas.
A veces no da esa imagen...
La gente se imagina que soy muy clásica pero es todo lo contrario, soy una persona muy aventurera, no el sentido de ligues (risas), que soy bastante antigua, pero sí en el sentido de experiencias peligrosas y arriesgadas. Yo me he metido en la erupción de un volcán en Hawai y casi me pasa la lava por encima, salí chamuscada.
Además de aventurera, ¿cómo es Silvia Tortosa?
Supongo que soy una mujer bastante independiente, luchadora, miope (risas) y con una cierta tendencia a romper lanzas por los que están sufriendo injusticias. Hoy me toca romperlas por las mujeres pero el día que sean los hombres los que sufren la tiranía de las mujeres romperé las lanzas por ellos.
¿Cuáles son tus mayores virtudes?
No tengo ni idea. Supongo que soy una persona honesta. Tengo la mala costumbre de decir casi siempre lo que siento, cosa que es muy peligrosa, y por lo demás la gente que me conoce dice que soy una persona totalmente normal y se sorprenden incluso. Cuando te ven en la tele y en las revistas piensan que no eres tan cercana. Como me he criado en este mundo y me pidieron el primer autógrafo cuando tenía dieciséis años, el hecho de ser una persona conocida ni me ha envanecido ni me ha dejado de envanecer. Son gajes del oficio. Es un mundo muy goloso porque siempre estás rodeada de gente que te dice que te ve muy bien, que eres muy buen actriz... tengo la suerte de que eso no me afecta. Sé muy bien el aspecto que tengo y si soy o no buena actriz. Por mucho que me digan que soy muy buena nunca me lo voy a creer si creo que ese día he estado muy mal en escena. Soy bastante pragmática, típico de mi tierra, de los catalanes.