"ME HAN PLANTEADO PROTAGONIZAR UNA PELÍCULA Y ME HE LEÍDO EL GUIÓN, PERO LO MÍO ES CANTAR", AFIRMA LA EXTREMEÑA
Cuando apareció por primera vez en Operación Triunfo, muchos intuyeron que esta chica extremeña de gran carácter iba a pisar fuerte fuera de la academia. Después de dos años, tras la fiebre promocional, estas sospechas se han evidenciado con Soraya Arnelas. Aunque no logró hacerse con el primer puesto dentro del concurso, Soraya ha conseguido algo mucho más difícil: despegar como estrella musical y mantenerse más allá del primer disco. Tras Corazón de fuego , su álbum debut, presentó Ochentas un proyecto musical que pretendía recuperar los éxitos más sonados de los ochenta. El público ha respondido con gran aceptación y, por ello, sigue en la misma línea con Dolce Vita , el título de su tercer disco que bien se puede aplicar para describir este momento tan dulce en su vida.
¿Cómo va a ser tu nuevo disco Dolce Vita ?
No me gusta llamarlo segunda parte de Ochentas , porque hay gente que dice que las segundas partes nunca fueron buenas. El primer single es precisamente la canción Dolce Vita y el disco está compuesto por once temas muy bailables y muy conocidos. Lo bueno de hacer una segunda parte, por llamarlo así, es que podemos tomar como referencia el primero y analizar los pros y los contras para perfeccionarlo. Además, con este disco me he dedicado un poquito en la producción, haciendo las voces, eligiendo los coros... ya voy tomando las riendas de mi propio disco.
¿Es una responsabilidad hacer versiones de grandes éxitos de los ochenta?
Sí claro. Es un gran reto, darle tu toque personal da pie a críticas, comparaciones... y eso a cualquier artista le disgusta. Lo que intentamos hacer es respetar el tema pero le damos un toque más contemporáneo.
¿Qué tal con la gira de Ochentas ?
La gira está dando mucho de sí, estamos por toda España presentando un espectáculo con muchos bailarines, escenografía, movimiento... Hacemos como un musical encima del escenario, algo diferente a un concierto.
¿Tienes algún ritual para no ponerte nerviosa?
Tengo nervios los tres minutos antes del concierto, pero yo no le llamo nervios, sino ganas de salir a cantar. En cuanto al ritual, no como tres horas antes de un concierto porque si lo hago no puedo ni cantar (risas).
Aparte de tu proyecto musical con Dolce Vita , ¿estás trabajando en tu disco propio?
Trabajando todavía no, pero sí que se ha hablado. Ya se está forjando un poquito el disco, vamos a preparar el disco con un productor internacional y con temas inéditos que van a ir orientados al dance con alguna balada potente.
¿Tu próximo disco propio seguirá la misma línea que Corazón de fuego ?
Corazón de fuego era el disco que tocaba en aquel momento, salió fruto de Operación Triunfo y de alguna manera era mi carta de presentación. Con mi primer trabajo intentamos hacer un poquito de todo para demostrar al público lo que queríamos llegar a hacer. Con el próximo proyecto musical no creo que vuelva a tocar lo latino, ni el flamenco-reggaeton.
¿Cómo vives la parte comercial de la música? Marketing, promoción...
Es duro. Para mucha gente ser cantante supone algo muy bonito y con mucho glamour pero esto tiene una parte muy dura que es la promoción: patearte radio tras radio, televisiones, periódicos... Muchas veces pasan tantas caras por tu vida que cuando llega el final del día y te acuestas no sabes ni a quien has visto. De todas formas esto forma parte del trabajo.
¿Necesitas el apoyo de los tuyos para mantenerte en el ritmo tan vertiginoso que supone el mundo musical?
Por supuesto, necesitas del apoyo de tu familia, de tu compañía discográfica y de tus fans para seguir adelante en este mundo, se necesita el cariño de mucha gente y tener una gran energía.
Se te ve una chica muy independiente, con la cabeza bien amueblada.
La verdad es que hasta ahora me ha ido muy bien en la vida. Siempre he sido muy positiva e independiente, salí de mi casa muy joven y mi oficio anterior, azafata de vuelo, ya implicaba independencia.
Te vimos hace tiempo en Global Humanitaria, ¿sigues colaborando en este tipo de proyectos?
Sí, sigo colaborando en proyectos solidarios y ahora más que nunca. Ahora se cumple un año de mi visita a Perú y justo la zona que visitamos, que ya de por sí era pobre, es la que ha resultado más afectada por el terremoto que ha sufrido este país. Sé muy bien el desastre que había antes en Perú y lo que puede haber ahora después de esta catástrofe. Cuando me enteré del terremoto, llamé a la compañía para decirles que cualquier cosa que necesitaran que me avisaran sin dudarlo.
¿Te afectó mucho ver esa realidad en Perú?
Claro que me afecta, sobre todo me sensibiliza. Ayudar en Global Humanitaria me ha hecho ser menos egoísta y ver las diferencias entre lo que yo tengo y lo que no tienen los demás.
Con todo el talento que derrochas, ¿cómo que no actuaste en un escenario hasta entrar en Operación Triunfo?
Yo siempre digo que no era el momento. Antes de presentarme a los castings de OT las necesidades eran diferentes, necesitaba ganar dinero para apoyar a mis padres o para comprarme cualquier cosa. Luego le di más valor a mi propia felicidad y me di cuenta de que ser azafata era un trabajo que en ese momento ya no me aportaba nada. Así que decidí dejarlo y buscar otra salida.
¿En ese momento eras consciente de tu potencial?
No, para nada. Sabía que cantaba bien pero no como para ser una profesional.
¿No soñabas con ser cantante?
No, jamás había soñado ser cantante, tal vez con ser actriz, cosa que ahora mismo ni se me pasa por la cabeza. Cantaba cuando era niña cantaba delante del espejo, era como un juego, pero de ahí a soñar con ser una cantante famosa, ¡para nada! Ser cantante no entraba dentro de mis planes.
¿Te da miedo que los medios analicen con lupa todos tus pasos?
Por un lado te viene bien porque eso te hace que seas muy perfeccionista en tu trabajo y, por otro, viene mal porque esas críticas te crean una presión psicológica que puede afectar a la hora de desempeñar bien tu trabajo. De todas formas procuro estar al margen de todo eso, intento hacer bien mi trabajo y disfrutar, esa es la clave.
¿No estás pendiente de la crítica?
Cuando la crítica es constructiva, las acepto y las tengo en cuenta. Pero cuando hay personas que hacen críticas para dañarme, por supuesto las aparto, no las quiero ni ver.
¿Te han propuesto hacer cine o televisión?
Me han planteado hacer una película, me he leído el guión pero creo que ahora no es el momento para la interpretación. Llevo dos años en la música, no hay que apresurarse, hay hacer las cosas poco a poco. La verdad es que lo de actriz un poquito si me llama pero tanto como para dedicarme a ello exclusivamente, no. Lo mío es cantar.
Te fuiste muy joven de tu casa para trabajar en Madrid, ¿qué te ha impulsado para ser tan independiente?
Ser hija única me ha hecho ser más independiente, mis padres trabajaban mucho tiempo fuera de casa y la que se hacía la comida, por ejemplo, era yo. Por otro lado el pueblo se me quedó pequeño y necesitaba irme a una gran ciudad para cumplir mis expectativas, que en esos momentos se centraban en ser azafata. Por eso me fui a Madrid.
¿Sigues viviendo en Madrid?
Vivo en Alcalá de Henares, porque necesito un poco de tranquilidad y en Madrid no hay.
¿Echas de menos Extremadura, tu tierra?
No, de hecho me he comprado una casa en Alcalá, así que hoy por hoy mi residencia está allí.
¿Cómo lleva tu familia el éxito tan tremendo que has logrado?
Lo llevan. A mi familia hay cosas que le afectan, pero lo primero que me preguntan es si estoy feliz. Mi familia no se entromete en mi vida, no me controla y nunca lo ha hecho.
¿Por qué crees que has conseguido hacerte un hueco en el mundo de la música tras Operación Triunfo cuando hay muchos ex concursantes que han pasado desapercibidos?
Eso me gustaría preguntárselo a la gente que ha comprado mi disco. Creo que poco a poco me voy ganando el respeto del público gracias a mi trabajo y constancia.
Tengo una teoría sobre por qué quedaste segunda en OT. La sociedad española no está muy acostumbrada a ver chicas seguras de sí mismas y prefiere a chicos dulces, ¿qué opinas?
Opino lo mismo, eso justo fue lo que dije cuando salí de la academia. Si no gané de OT fue porque la mayor parte de la audiencia que ve este programa son chicas y normalmente votan al niño guapo. Por otro lado, pienso que la sociedad tiene un recelo muy grande a la mujer con las ideas claras y que sabe lo que quiere. Pero para mí no fue algo negativo, para ser la primera vez que actuaba encima de un escenario el segundo puesto está más que bien.
¿Qué piensas de los artistas consolidados que miran con recelo a los triunfitos ?
Bueno, de alguna manera lo entiendo. Tengo amigos cantantes que han empezado desde cero y es muy duro conseguir un hueco en la música. Nosotros llegamos y besamos el santo, salimos de OT y todo el mundo nos conoce, son tres meses y medios de una promoción muy grande que a todos nos gustaría tener. Sí, lo entiendo, pero también digo que cuando salimos de OT todos los cantantes estamos en el mismo saco, y que solamente aquél que es bueno y que es un artista es quién continua. A nosotros se nos cierran muchas puertas también después de pasar por OT, hay prejuicios.
En la sesión de fotos te he visto muy guapa, ¿eres muy presumida?
No soy presumida, sino muy perfeccionista. La calidad de algo se demuestra en los pequeños detalles y me gusta tenerlos en cuenta.
Así que eres perfeccionista...
¡Sí! Muchísimo, soy demasiado perfeccionista quizá un poco obsesiva en este sentido (risas).
¿Cómo te defines?
Soy una persona normal, muy perfeccionista, trabajadora, con carácter y, sobre todo, sincera.
¿Se te hace muy difícil separar tu vida artística de tu vida personal?
No. Cuando bajo del escenario dejo el traje de artista arriba y tengo los mismos problemas que todo el mundo, de todo tipo. Procuro rodearme de la misma gente con la que he estado siempre: mis amigos, mis padres y mi pareja. Estar con mi gente es esencial para mantener mi esencia.