LA SORPRESA DE TONINO: CANTANTE EN UNA ZARZUELA TEATRAL

LA SORPRESA DE TONINO: CANTANTE EN UNA ZARZUELA TEATRAL

Su aspecto ha dado un giro radical. Acostumbrados a verlo con gafas de sol y traje de chaqueta oscuro, Antonio López-Guitián, más conocido como Tonino, se ha vestido al más puro estilo del Siglo de Oro, con matices de festividad y una amplia variedad de colores. Y no es que se haya vuelto loco, sino que se ha convertido en el dios del Amor, papel que interpreta en la adaptación de El joven Telémaco ahora titulada Calypso .

La función, que se representará del 18 de noviembre al 10 de diciembre en el Teatro Madrid, acerca la zarzuela al público más joven. Este género no ha sido un problema para el valenciano, en cuanto a Tonino le ofrecieron cantar en escena no se lo pensó dos veces, hizo una prueba y la aprobó con nota. A pesar del maquillaje y el disfraz aún se aprecia su rostro de buena persona y la simpatía que le caracteriza. Tonino, que comenzó su carrera como guionista radiofónico y se dio a conocer como reportero de CQC , se encuentra en uno de sus mejores momentos profesionales.

- Has escrito novelas radiofónicas, guiones, has presentado... ¿por qué ahora la interpretación?

- La verdad es que la interpretación no llega ahora, la hice ya con Juanjo de la Iglesia y en el Teatro Real presentando una ópera para niños. A raíz de esas dos experiencias me surgió la oportunidad de hacer este papel. Como el director buscaba personajes que no fueran los típicos encontró gracioso que el dios del amor lo hiciera yo.

- ¿Cómo es tu personaje?

- Soy el niño de la diosa Venus, con lo cual soy un poco travieso y además me doy cuenta de que la gente hace las cosas en vez de por amor por conveniencia así que me lanzo a cobrar. Entonces soy un dios del amor que en vez de enamorar gratuitamente, enamoro cobrando. Si alguien quiere que enamore a alguien, me contratan, voy allí y lo hago. Es una visión bastante curiosa del amor. No voy vestido del típico cupido sino más bien de siglo XVII, y por todo eso es un poco atípico.

- ¿Eres tú también algo travieso como tu personaje?

- Sí, me gusta el sentido de la palabra travieso, que es poner trabas a lo que es normal y hacer cosas distintas.

- Además de Calypso ¿tienes algún otro proyecto?

- Tengo otra obra de teatro que me han ofrecido, la haría yo solo e interpretaría el papel de una manicura sangrienta que se dirige al público. Es una obra que se representó en Francia, muy difícil de interpretar porque es una pieza para una sola persona y yo tengo que tomar el papel de la mujer que lo interpretó y lo escribió. Me parece una locura así que estoy encantado de llevarlo a cabo.

NUEVOS HORIZONTES

- ¿Tienes algún reto pendiente?

- El reto en la profesión no es hacer cosas distintas, que sí que he hecho, sino que las que haces las hagas bien. Siempre te queda el regustillo de querer hacerlas siempre mejor. Por ejemplo aquí canto, una cosa que no estaba ni pensada. Me llamaron al principio para hacer el texto, que ya me parecía difícil, pero como vimos que había algunas intervenciones cantadas del dios amor, pensaron que iban a probar a ver qué voz tenía, me salió que la tenía buena, di clases y finalmente salió esto. No voy buscando nuevos horizontes, sino que van saliendo y si se pueden llevar a cabo, sí que es bueno hacerlos, la verdad es que se aprende muchísimo.

- ¿Qué te gusta hacer en tu tiempo libre?

- Me gusta cualquier cosa, escuchar música, pasear... todo lo que no sea trabajar.

- Ahora dar clases de canto.

- Sí, pero eso ya no es tan hobby, es más una necesidad.

- ¿Qué querías ser cuando eras pequeño?

- De pequeño no quería ser nada. Además no entendía muy bien por qué había que ser algo. No entendía por qué mis compañeros querían ser futbolistas o médicos, y nunca me planteé nada. Cuando era pequeño me parecía muy poco serio eso de trabajar. Si que me lo planteé después, tenía que buscarme la vida.