MADRID, (EUROPA PRESS)
En la parroquia de los Doce Apóstoles de Madrid tuvo lugar ayer un funeral por el décimo aniversario de la muerte de la hija de Cuqui Fierro quien se mostró triste a la salida: "Es un día triste, son 10 años pero cada vez se acuerda uno más de los hijos".
Cuqui, respecto a sus problemas de salud comentó que se encuentra mejor pero con algunos achaques en la pierna: "Mis piernitas no andan muy bien".
Apoyando a Cuqui estuvo Pitita Ridruejo que no quiso hacer declaraciones.