Toño triunfa en su silla de ruedas en la tele al lado de Pablo Motos

Toño.
Toño. - EP

"LA REALIDAD A LA QUE SE ENFRENTA UN DISCAPACITADO CADA DÍA ES COMPLICADA"

Toño, también llamado El Diablo sobre Ruedas, es todo un ejemplo para muchos de nosotros. Es un tipo humilde y, a pesar de que en ningún caso busca ser considerado como un héroe o como un modelo a seguir, él lo es.

Nació con una discapacidad física que le mantiene pegado a su silla de ruedas, pero eso no le ha quitado, en ningún momento, sus ganas de vivir. Tiene una fuerza de la que muchos de nosotros deberíamos aprender, y es que muchas veces, en la sociedad en la que vivimos, nos ahogamos en un vaso de agua.

A pesar de sus condiciones, Toño vive solo. Al contrario de lo que muchos haríamos, él no se quedó en casa esperando a que alguien le cuidara, sino que es independiente, y su optimismo le ha permitido llevar su vida como quiere.

Antes de comenzar en el programa de televisión dirigido por Pablo Motos, El hormiguero , como uno de los guionistas, había pinchado en bares, había trabajado en cortometrajes y colaboraba en un espacio de radio.

Y ahora, además, acaba de escribir su libro, Sobrevivir a una mutación en el que, característico de su estilo y su humor un tanto negro, habla con ironía del mundo de los discapacitados físicos.

Toño, háblanos de Sobrevivir a una mutación .

Sobrevivir a una mutación es un libro que nace a partir de una idea que yo tenía bastante antigua, con la única voluntad de retorcer un poco las palabras y jugar, establecer el paralelismo entre el mundo de los súper héroes de cómic y el hecho de vivir en una silla de ruedas que, al final, no deja de ser una situación con la que tú no contabas, una situación que te sume en una realidad totalmente nueva y, por decirlo de alguna manera, te dota de unos poderes que tienes que aprender a ocultar. Ésa es prácticamente la estructura del libro, y los capítulos empiezan hablando de cómo aterrizamos en este hostil planeta. No hay ninguna pretensión de sentar cátedra sobre nada, simplemente mi visión que, si le puede servir a alguien, estupendo.

¿Cómo crees que se va a recibir este libro?

No lo sé, por el momento creo que la gente está bastante conforme y, está mal que yo lo diga, pero me he quedado bastante satisfecho con el resultado, porque es ágil, es pequeño, no le damos la paliza a nadie, pero sí te da una visión bastante amplia de esta vida que creo que puede ser interesante. La única pega que tengo es que, como ha salido con una editorial muy pequeña, está plagado de erratas que no son mías, son de la imprenta. Eso ensucia un poco la edición, pero ¡qué le vamos a hacer!

¿Qué es lo que te hace ver todo con tanto sentido del humor? ¿Crees que otras personas con tu problema lo pueden ver como tú?

El sentido del humor me ha servido siempre para quitarle hierro y para escaparme. También es cierto que yo llevo así toda la vida, yo no puedo echar de menos nada, tengo estas cartas, y juego con ellas de la mejor manera que sé.

¿Piensas que, a lo mejor, el problema en general de la gente es que no nos sabemos reír de nosotros mismos?

Creo que, sea cual sea tu situación, el reírse de sí mismo y el saber tomar distancia de tus propios problemas ayuda bastante a relativizar y a no ahogarte en un vaso de agua, lo cual no quiere decir que todo sea un chiste continuo, las hostias te las llevas y los bajones los tienes, pero tú un poco tienes la autonomía y la posibilidad en cierta manera de elegir si te hundes, o si piensas que esto es lo que hay y tienes que tirar para delante.

¿Entonces, a pesar de tu buen humor, también has tenido y tienes bajones de vez en cuando?

Evidentemente.

¿Qué hacías antes de El hormiguero ?

He pinchado en bares, he hecho cosas de cortometrajes, y he colaborado en un espacio de radio.

¿Te habías planteado alguna vez trabajar en televisión?

Trabajar sí, pero salir no, de hecho es algo que cuando Pablo Motos me lo planteó la primera vez se me hizo muy raro, sí me apetecía hacerlo, pero al principio me parecía extraño, aunque si en algún sitio lo haría, sería aquí porque el ambiente es absolutamente sano y carente de manipulaciones, entonces había un material que sólo tendría legitimidad si lo hacía yo, así que decidimos hacerlo.

¿Qué te dice tu familia de tu actuación en el programa? ¿Están contentos?

Sí, en general, sí. Hay de todo siempre, si no te meten caña en casa, igual se te sube a la cabeza (ríe).

¿Cómo te sientes en televisión?

Me encuentro bien, me gustaría mejorar cosillas en muchos aspectos, me faltan tablas todavía, pero vamos poco a poco intentando sacarlo adelante.

¿Cuál es la realidad a la que se enfrenta un discapacitado cada día?

En términos generales, a parte de que cada uno lleva sus demonios particulares constantemente, es una situación complicada donde, desde el momento que pones un pie o, mejor dicho, una rueda fuera de casa (ríe), todo son problemas, falta de infraestructuras, tienes que desplazarte a algún lugar y el metro no lo puedes usar, los taxis funcionan horriblemente mal, los autobuses funcionan también fatal porque no los tienen en mantenimiento, de tal manera que te puedes encontrar que si tiene rampa, llevan unas pegatinitas que quedan muy bien y son muy políticamente correctas, pero luego resulta que la rampa no funciona, o el autobús va lleno, entonces lo que creo que tienes que tener es mucha paciencia, tirarte de los pelos es muy fácil porque te dan motivos constantemente.

¿Crees que tu fuerza y tu sentido del humor ha podido servir de ejemplo o de ayuda a otras personas que tengan tu problema? No sé si te habrán comentado algo.

Sí, es gratificante porque ha habido gente que ha criticado mucho poniéndose en boca del supuesto colectivo al que podría ofender y, curiosamente, todos los emails que hemos recibido de personas en una situación similar a la mía son de ánimo. Me conformaría con, de vez en cuando, poder animar a una persona y sacar una sonrisa.