MADRID (EUROPA PRESS)
Aunque han pasado quince días desde que Raquel Mosquera fuera hospitalizada por un brote psicótico, esta semana han continuado los rumores sobre el estado de salud de la peluquera, alimentados en parte por las ambiguas declaraciones que su actual marido, Tony Anipke, realizó en un programa de televisión. Tras una extensa entrevista, el nigeriano no fue capaz de explicar cuál era el diagnóstico exacto de Raquel ni el nivel de gravedad que sufría, ya que, después de asegurar que la joven se encuentra muy mal, dijo que podría abandonar la Clínica López Ibor pocos días después.
Sin embargo, Tony sí confirmó que la Mosquera padece esquizofrenia desde hace dos años y que llevaba tomando antidepresivos desde que murió Pedro Carrasco. Asimismo, confirmó que su esposa intentó suicidarse cuando falleció el boxeador y que dejó las pastillas cuando se quedó embarazada. En este sentido, Anipke señaló que tanto él como la familia de Raquel habían intentado en varias ocasiones que ésta ingresara de forma voluntaria para ser tratada de su enfermedad. De hecho, parece ser que el día en que la madrileña sufrió el ataque estaba a punto de marcharse al hospital por su propia voluntad. Nuevo punto oscuro en la historia, ya que Tony Anipke no explicó bien qué ocurrió para que su mujer sufriera tan importante ataque de nervios.
Asimismo, el economista tampoco dejó muy claro si estaba separado de Raquel el día del ingreso, pero se deduce de sus palabras que las discusiones eran constantes en los últimos meses y que había avisado a su esposa de que la dejaría si no buscaba ayuda médica. En este sentido, Tony sorprendió a todos al revelar que pocos días antes de los hechos había escrito una carta a través de su abogado a Raquel advirtiéndole, de manera que ella reaccionara y se hospitalizara voluntariamente. Aún más sorprendente fue la revelación de que había anunciado su separación definitiva a la peluquera dos días antes de su aparición en televisión, cuando ésta se encontraba en el hospital.
También ha vuelto a ser noticia esta semana Rocío Jurado, quien se encuentra de nuevo en la Clínica MD Anderson de Houston. Debido a las informaciones contradictorias que han aparecido, el mismo centro ha emitido un comunicado en el que explica que la cantante ha sufrido una recaída en la enfermedad que padece debido a una infección. El hermano de Rocío, Amador Mohedano, ha comentado que la chipionera aclarará todas las dudas sobre su estancia en Estados Unidos a su vuelta a Madrid, que podría producirse dentro de pocos días. Por esto, muchos esperan una rueda de prensa de la Jurado, tal y como hizo cuando anunció que padecía cáncer de páncreas.
Rocío Jurado ha compartido protagonismo con su hija, Rocío Carrasco. Años después de conseguir la custodia de sus hijos, la joven ha conseguido la nulidad de su matrimonio con Antonio David Flores, quien ya recurrió en una ocasión la sentencia. Ahora que la decisión de los tribunales es firme, quizás Rocío y Fidel Albiac se animen a organizar una boda. Por su parte, Antonio David ya ha dicho que, aunque Olga es la mujer de su vida desde hace cinco años, no piensa en pasar de nuevo por la vicaría.
En el apartado de nacimientos, Cayetana Guillén Cuervo ha presentado recientemente a su hijo Leo, nombre que la actriz eligió por ser "corto y fuerte". Cayetana ha confesado que el parto fue largo y duro y subrayó que no hubiera tenido fuerzas en el alumbramiento sin la compañía de su marido, el fotógrafo Omar Ayyashi. Muy tierna, la joven afirmó que tuvo una "gran llorera" cuando vio a su bebé, el sexto nieto de Fernando Guillén Cuervo.
Por último, Francisco Rivera no deja de sorprender a los periodistas. El diestro, poco dado a aparecer en los medios de comunicación, no dudó en asistir esta semana con Blanca Martínez de Irujo a la Feria del Toro de Sevilla. Fran y la prima de su ex mujer no sólo posaron sino que también hicieron unas breves declaraciones, algo impensable en el comportamiento del hijo de Carmina Ordóñez hace tan sólo unas semanas. Desde luego, el amor mejora el humor.