"AUNQUE LA GENTE NO SE LO CREA NO ME SIENTO CÓMODA CON PAPELES COMO EL DE "LA JUANI"
Se dio a conocer como La Juani , de la mano de Bigas Luna, y desde entonces esta joven madrileña no para de cosechar éxitos. Las comparaciones son odiosas, pero de Verónica ya se dice, más concretamente así lo ha hecho su ex compañero de reparto Dani Martín, que podría llegar a ser la próxima Penélope Cruz.
Espontánea y extrovertida, como el papel que tanta popularidad le ha dado, así se define Verónica Echegui aunque también reconoce que cuando le llega la consciencia puede ser la más tímida del planeta, algo que choca a quien conoce en estado puro a esta guapa actriz.
Acaba de estrenar El menor de los males , en donde encarna a una joven problemática, amante de un importante político. En concreto, en esta experiencia, Verónica ha podido disfrutar de la veteranía de una de las grandes del cine español, Carmen Maura. A punto de estrenar tres películas, la actriz ya prepara nuevos proyectos, entre los que se encuentra la segunda parte de la película que la lanzó a la fama, Yo soy la Juani . Una segunda oportunidad para disfrutar, como ella afirma, de la mujer que tantas alegrías le ha proporcionado.
- En El menor de los males trabajas junto a Carmen Maura y Marta Echegui, entre otros. ¿Cómo ha sido trabajar con todos ellos?
- Fue una experiencia maravillosa porque se hizo una gran piña. Ya sólo el hecho de moverte a otra ciudad, une. Tuve con ellos mucho 'feeling'. Carmen Maura es un nexo estupendo entre todos. Durante el rodaje ella se encargaba de prepararnos meriendas, de reunirnos para repasar la letra juntos, como dice ella... Me encontré con gente muy linda y generosa.
- En concreto, ¿cómo es Carmen Maura como compañera?
- Lo que tiene de buena actriz lo tiene de buena compañera y de buena persona.
- ¿Te ha dado algún consejo?
- Sí (ríe). Que no me líe la cabeza con tonterías. Siempre me decía que me supiera muy bien la letra en todos mis trabajos, que me dejara llevar, que me concentre y que escuche muchísimo. Todo un privilegio viniendo de ella. No tendría por qué decirme nada pero ella es estupenda.
- ¿Te sientes identificada con tu personaje, Vanesa?
- No. Tengo muy pocas cosas en común con ella. Le tengo mucho cariño al personaje. Sentí mucha impotencia durante el rodaje por lo que ella vivía. Sufrí bastante.
- Ella se mueve en la película por sentimientos, ¿a ti te pasa lo mismo en tu vida?
- A lo mejor hace años sí. Yo soy más reflexiva, trato de ver las cosas con relatividad.
- En La Juani también interpretabas a una chica conflictiva y problemática. ¿Te sientes cómoda en estos papeles?
- Aunque la gente no se lo crea, no. No me siento nada cómoda poniéndome en la piel de chicas tan problemáticas. Me imponen muchísimos. El arrojo de la Juani y la parte loca de Vanesa sí forman parte de mi. Yo tengo esa misma locura y esa inconsciencia, pero cuando sale la consciencia soy lo más tímido de este planeta. Soy muy de extremos. Con algunos papeles que he hecho de chicas más tranquilas sí me he sentido más calmada al trabajar. Van más con mi vida personal. Para mi supone un reto grande hacer papeles como este o el de la Juani.
- Pero siempre te vemos como una chica muy extrovertida y lanzada. ¿Es un papel que tomas ante la cámara?
- Sí es mi manera de actuar delante de una cámara, porque me siento expuesta. Si no fuera así sería un estrés vivir de esa forma a diario. A tacitas está bien pero todo el rato ni me aguantaría yo ni me aguantaría nadie (ríe).
- Desde que te conocimos con La Juani , ¿en este tiempo en qué ha cambiado Verónica Echegui?
- Hay situaciones en las que sí me doy cuenta que si me hubieran pasado hace tres años me habría bloqueado sólo de pensarlo. Eso forma parte del aprendizaje como actriz. Y a nivel personal también he aprendido un montón. La interpretación es muy util para tu vida cotidiana, se lo recomiendo a todo el mundo (ríe).
- Estás viviendo un buen momento profesional, con mucha popularidad. ¿Es tan bonito como lo esperabas?
- Es menos artificial de lo que parecía. No es para tanto. Lo bonito es el momento de hacerlo y de compartirlo con el público. Lo demás de este trabajo es algo que no es para tanto porque te vas a tu casa y sigues haciendo las mismas cosas de siempre, y sigues siendo tú, por lo menos en mi caso. Dicen que cuando sales en televisión no puedes llevar una vida tan tranquila como la que llevo yo ahora...
- ¿Te gustaría probar en televisión?
- Sí. A mi todo lo que sea actuar... Lo que me da miedo es que la tele conlleva muchísimas cosas. Es una auténtica locura.
- ¿Qué proyectos tienes?
- Por estrenar están Ocho citas , que estará en el Festival de Málaga, La casa de mi padre y El patio de mi cárcel , que se terminó de rodar hace poquito. Y proyectos por hacer tengo dos pero no puedo hablar mucho de ello (sonríe). Sí puedo contar un poquito sobre la segunda parte de La Juani , que sí lo ha dicho ya Bigas Luna, pero tampoco tengo mucha información.
- Muchísimo trabajo, no vas a tener apenas tiempo...
- (Ríe) No tengo nada de tiempo. Pero estoy muy contenta porque veo que hay movimiento, constancia. Llevo mucho tiempo sembrando, y ahora estoy recogiendo.
- ¿No te da un poco de miedo al hacer la segunda parte de La Juani que se te encasille con este personaje?
- En parte el cartelillo ya lo tengo desde que la hice, pero no me da miedo. Quiero mucho a la Juani, le debo mucho a Bigas. Tengo muchas ganas de volver a hacerlo, estar con la gente del equipo, que muchos son ya grandes amigos, y volver a ponerme en la piel de ella para pasármelo teta. Me siento privilegiada porque sé que hago más personajes a parte de la Juani, así que no tengo por qué tener miedo. Por ejemplo, en Ocho citas soy muy macarra, pero en La casa de mi padre soy una niña bien, de la alta sociedad argentina y muy amparada por sus padres.
- ¿Qué tal el acento argentino?
- Me decían que bien (ríe). Tenía dos compañeros argentinos en el equipo y les tenía fritos, porque les decía que me dijeran sí lo hacía bien o mal. Fue una experiencia inolvidable porque me fui un mes a prepararme a Argentina, sola...