"HE LEÍDO LAS MEMORIAS DE MI ABUELO PARA INTERPRETAR ESTA PELÍCULA", AFIRMA LA POPULAR ACTRIZ
Hace tan sólo sesenta y siete años, un cinco de agosto de 1939, trece jóvenes fueron asesinadas delante de la tapia del cementerio del Este de Madrid, ellas son ahora las Trece Rosas de Emilio Martínez-Lázaro. Víctimas heroicas de la España más atroz, entre ellas hay una especialmente dulce y vivaz, Julia, una niña de diecinueve años a la que da vida en la gran pantalla Verónica Sánchez.
La actriz pretendía dedicarse al mundo de las ciencias, pero a los dieciocho años cambió de rumbo para estudiar Arte Dramático. Empezó haciendo teatro pero donde más éxito cosecho fue en la popular serie Los Serrano , desde entonces no han parado de lloverle las ofertas en la gran pantalla: El calentito , Camarón , Los dos lados de la cama o la premiada Mia Sarah son algunos de los títulos que con tan sólo treinta años figuran en su curriculum.
-¿Cómoda en la piel de Julia?
-Ha sido una experiencia muy dura pero también es un lujo poder interpretar papeles como este.
-¿No acaba afectándote rodar un drama como este?
-Salíamos agotadas, intento no llevarme el trabajo a casa y a medida que voy cogiendo experiencia me resulta cada vez más fácil pero acababa emocionalmente agotada. Todo eran situaciones límite y eso desgasta mucho tanto mental como físicamente.
-¿Es mayor la responsabilidad cuando te enfrentas a una historia real como ésta?
-Claro, añade una responsabilidad extra y también un cierto grado de tristeza e indignación, te acercas mínimamente desde fuera, no podemos ni llegar a imaginar el infierno que vivieron aquellas chicas.
-Has tenido que rodar escenas muy duras a lo largo de toda la película...
-Sí, al principio la película da un poco de relax al espectador pero en seguida nos capturan, nos torturan y como colofón nos fusilan. La más difícil fue el fusilamiento, en eso coincidimos todas, es una situación demasiado extrema como para poder utilizar vivencias propias o intentar saber lo que se siente, hay que dejarse llevar y eso hicimos. Nos concentramos en el camión, dejamos que la energía nos desbordase y salió, además de la tristeza había mucha rabia y mucha indignación.
-¿Conocías la historia de estas Trece rosas ?
-No, conocía otras historias de la Guerra Civil a través de mis abuelos pero esta en concreto no.
-¿Cómo has preparado tu papel?
-Primero regresando a los libros de historia para centrar bien la época en mi cabeza y después teniendo como referente a Carmen Cuesta, una de las pocas supervivientes y otras mujeres que vivieron aquellos años de represión.
-¿No has pedido a tu familia que te contara historias de aquella época?
-Mis abuelos fueron quienes vivieron esa época y ya han muerto pero he tenido la suerte de que mi abuelo materno escribió sus memorias y se las dejó al primogénito de sus nietos. Cuando acepté este papel se las pedí a mi primo y leerlas para interpretar esta película ha sido algo muy bonito porque de alguna manera siento que le estoy haciendo un homenaje a través de mi interpretación.
-¿Como ha sido rodaje con tanta mujer junta?
-Maravilloso, yo no creo en el trabajo individual del actor, creo que hay que trabajar unido a tus compañeros para conseguir que salga bien la escena y no sólo que tu trabajo sea el mejor. Siempre es así pero en esta película más, estas chicas son una pandilla y eso había que demostrarlo, si hubiera habido egos personales durante el rodaje se hubiera notado.
-¿Te quedas con alguna de las cualidades de Julia?
-Me llama la atención lo alegre que podía llegar a ser a pesar de la situación en la que se encuentra, siempre estaba bromeando y haciendo travesuras para animar a sus compañeras. Luego que con tan sólo diecinueve años pueda llegar a pronunciar una frase como que mi nombre no se borre de la historia es algo que no deja de sorprenderme.
-¿Qué enganchará al espectador que decida verla?
-Todo, la historia de estas chicas llega, la película es una gran historia bien contada, no pretende meterse en nada más y consigue emocionar. Se trata de una película muy conciliadora.
-De hecho tu personaje se enamora de un militar del otro bando...
-Sí, Félix Gómez representa el amor para ella, es guapo, simpático y la lleva al cine, tiene sólo diecinueve años y cae rendida a sus pies. Se trata de una mujer afiliada a las juventudes para hacer deporte y poder trabajar, como dice Marta Etura en la película estas chicas no eran Pasionarias, se trata de mujeres demasiado jóvenes para tener tanta conciencia política.
-Los Oscar no han podido ser, ¿decepcionada?
-Decepción no, esto es así, apetecerte te apetece ir pero no todos podemos hacerlo. El Orfanato es un peliculón. Aún no he podido hablar con Belén Rueda pero nos mandamos unos mensajes para desearnos suerte el día que supimos que nos habían preseleccionado.
-¿Tienes en mente volver a la pequeña pantalla?
-De momento no pero nunca estoy cerrada a ningún medio, tengo un amor especial por el cine pero si el personaje me enamora me da igual el medio.
-¿Echas de menos Los serrano ?
-No, esa etapa ya esta cerrada, llega un momento en el que ya no puedes aportar nada nuevo al personaje y el personaje a ti tampoco, hay que saber darse cuenta entonces y dejarlo a tiempo.
-¿Estas cansada de personajes tan jóvenes?
-No, tengo la suerte de que son bastante diferentes unos de otros, trabajo con mi físico y con él sólo puedo avanzar en edad hasta cierto punto, ya llegarán los de abuela.
-Desde que Los Serrano te acercara al gran público, ¿cómo estás viviendo la fama y la popularidad?
-Con Los Serrano llegamos a tener ocho millones de espectadores, era imposible salir a la calle y no cruzarte con nadie que no la hubiera visto. Pero intento no darle mucha importancia a eso porque es algo que no depende de mi y es efímero. No es bueno ni acostumbrarse ni sufrir por la fama.
-¿Cómo te sientes sabiendo que eres el ídolo de muchas adolescentes?
-Tampoco lo pienso, es una responsabilidad que no creo que me corresponda, no me veo como un portaestandarte de nada. Cuando me dicen que quieren ser como yo, más bien lo que quieren es ser como Eva, que es la que ellos conocen. En realidad no se encariñan de mi, sino del personaje que interpreto.
-¿Qué aficiones tienes?
-Ir al cine, leer, conversar, salir a comer, viajar...
-Es curioso que siendo sevillana no se te note el acento...
-Cuando no estoy trabajando me relajo y me sale una especie de mezcla rara, porque ya tengo muy interiorizado el castellano. Eso es algo que en la escuela de arte dramático machacan mucho, cuando vas a interpretar un Shakespeare no puedes hablar con acento andaluz.