La veterana presentadora Teresa Viejo conducirá el nuevo programa de Antena 3 "Cambio Radical"

La veterana presentadora Teresa Viejo conducirá el nuevo programa de Antena 3 "Cambio Radical"

45.000 ESPAÑOLES HAN SOLICITADO SER LOS PROTAGONISTAS DE ESTE NUEVO "REALLITY"

Comienza Cambio radical . Un programa que ha revolucionado la televisión de todo el mundo y que esta vez llega a nuestro país. Teresa Viejo será la encargada de conducir este insólito y peculiar programa. La guapa presentadora de 7 días, 7 noches da un giro radical en su carrera profesional. Con él, se dispone a ayudar y mostrar a decenas de personas que desean cambiar su imagen, previo paso por quirófano.

Han sido 45.000 las personas que han querido formar parte de este revolucionario reallity , lo cual demuestra que en nuestro país éste nuevo programa va a seguir los cauces de su versión americana.

- Teresa, ¿por qué éste cambio tan radical de programa?

- Yo soy muy disciplinada y me pongo a disposición de todo. No es que me guste una cosa más que otra, estaba muy a gusto en 7 días, 7 noches haciendo actualidad pero, a título muy personal, me inquietan las relaciones humanas. Desde hace algún tiempo, cuando una lleva muchos años en esta profesión, inevitablemente te vas especializando en algunas cosas o te das cuenta que te estimulan unas más que otras , y a mí lo que me estimula mucho es conocer a las personas. Este es un programa donde se puede radiografiar las miserias y las grandezas de las personas, por eso me parece bastante interesante.

- Normalmente en todos tus programas tiendes hacia la entrevista. ¿Te sientes cómoda en esa corriente periodística?

- No, no es que me siente cómoda haciendo simplemente entrevistas sino que me siento cómoda buceando en los sentimientos de las personas. Me encanta.

- La gente que va a venir a este programa, ¿es gente con problemas?

- Es gente que no se acepta físicamente, y quieren cambiar su aspecto, ya no sólo para cambiar su físico sino también otras cosas de su vida. A partir de ahí tiras del hilo y te das cuenta del complejo entramado de relaciones emocionales que hay a su alrededor. Eso es lo que me gusta a mí. No es que se vean mal en el espejo porque subjetivamente no se vean bien, sino que tienen un problema que los médicos también ven.

- ¿Te sorprende que haya 45000 personas en España que hayan llamado a este programa?

- A mi me ha sorprendido muchísimo la cifra. Me demuestra dos cosas: primero, que la gente lo desea mucho; y, por otra parte, que es algo que está ya al alcance de todos, no es algo impensable. Antes esto del cambio físico era, para mucha gente, para un nivel alto, al alcance de muy pocos. Ahora es un sueño al alcance de todos.

- Es un programa que se sabe, de antemano, que va a tener muchas críticas. ¿Te van a afectar?

- Soy muy mayor, y no me afectan ni las críticas buenas ni las malas. Hombre, si sale la gente con una pancarta, como se da mucho últimamente, en plan multitud... Pero no creo.

- ¿Crees que va a ser, de todos los programas que has hecho, el que más críticas va a tener?

- No, 7 días tuvo muchas, y si hablamos de mi trabajo en Interviú... Todo se lleva. Llevo currando en esto muchos años y ya te acostumbras a todo.

"SOY MUY ORIENTAL, HAGO YOGA Y LO CONVINO CON ALGUNOS EJERCICIOS DE PILATES"

-¿Por qué dejaste el trabajo en la revista?

- Porque no podía continuar. Cuando asumí el programa de 7 días tenía el programa de Castilla la Mancha, 7 días y la dirección de Interviú. No fue una decisión frívola, eran tres cosas y había días que dormía tres horas, me quedé en cincuenta y dos kilos y no podía con mi cuerpo. En un principio acorde sólo trece programas con Antena 3 pero el programa funcionó desde el primer momento y me permitió abordar algo que yo no había hecho hasta el momento, el periodismo de investigación puro y duro, hasta entonces yo en televisión sólo había hecho entretenimiento. No podía combinarlo todo así que me senté e hice balance con mi mejor amiga y mi madre y bueno, yo ya había hecho todo lo que se podía hacer en Interviú, había estado en la dirección más que cualquier otro, había hablado de un suceso como fue el Prestige, de una guerra, de un cambio de elecciones, de un atentado, todo. Ya había probado todo lo que tenía que probar y se me abría una oportunidad en televisión que no debía desaprovechar y no me arrepiento.

-Has escrito un nuevo libro sobre la pareja. ¿Toda pareja está condenada a morir en algún momento?

-No, el título anima al lector a que se haga esa pregunta y se responda el libro permite al lector tener los instrumentos necesarios para autodiagnosticarse y saber si su relación de pareja está dando señales de alarma y sobre todo tener la capacidad para corregir esa situación. En la otra parte del libro retrata nuestra sociedad y llego a la conclusión de que la pareja tradicional, la de nuestros padres ya no existe.

- ¿Tu divorcio fue lo que te animó a escribir un libro como éste?

-No, ya llevaba tiempo estudiando el tema de la pareja. Cuando hablaba con la gente me daba cuenta de que lo que demandaban era un libro que les ayudara a entender los afectos y a entenderse los unos a los otros.

- ¿El ser humano necesita un libro de instrucciones?

-Sí, por supuesto. No nos enseñan a comer igual que no nos enseñan a deglutir nuestras emociones. Eso provoca que las emociones nos salgan unas veces por el estómago y otras por la boca. Educarnos en inteligencia emocional nos ayudaría a comprendernos unos y otras, superar los conflictos, las pérdidas, las ausencias, etc. El ser humano nace sin estrategias, igual que aprende a andar debería aprender muchas cosas más. La filosofía oriental lo explica muy bien, somos un todo que hay que cuidar.

- ¿Siempre has cuidado tu cuerpo?

-No, he tenido temporadas en las que he comido bastante mal y a deshora. Tengo la suerte de no ser adicta al chocolate o a los bollos, pero por ejemplo las patatas fritas me encantan, antes podía llegar a suplir una comida con una bolsa de patatas fritas. Esta es una profesión muy estrenaste y llegó un punto en que yo no me sentía bien, me tenía que tomar una pastilla para poder comer algo.

- ¿Tienes alguna parte del cuerpo con la que tengas que librar batallas?

-No, me voy aceptando muy bien con mis miserias. Me voy acostumbrando a que la flacidez a partir de los cuarenta es un hecho. Incluso estando como estoy de delgada tengo celulitis, es una cuestión hormonal. Lo que siempre he querido es tener un poco más de cadera, que no tengo. Me gustan las mujeres con curvas.

-¿Qué tipo de ejercicio haces?

-Soy muy oriental, hago yoga y lo convino con algunos ejercicios de Pilates.

- ¿Nunca has hecho dieta?

- No, nunca, cuando era más jovencita sí las hice, pero para engordar. Mido uno setenta y mantengo mis cincuenta y cinco kilos desde hace años y años, pero he llegado a pesar cincuenta y cuarenta y nueve kilos, era una horror y comía bollos, pan y batidos de proteínas para engordar.