LOS ANGELES (AP/EP)
A pocos días de que la cadena NBC emita un programa sobre la mudanza de Victoria Beckham a Los Ángeles, la Spice Girl insiste el en que es "sólo una chica normal de Londres", que tiene "una vida bastante surrealista" con su esposo, el jugador de fútbol David Beckham, y sus tres hijos.
Como si fuera escaso el seguimiento de las cámaras a Posh y Becks, el programa 'Victoria Beckham: Coming to America' sigue los movimientos de la cantante en sus preparativos para mudarse de Europa a Estados Unidos, donde su esposo debutará el 21 de julio con Los Angeles Galaxy de la MLS, la liga de fútbol-soccer estadounidense.
Victoria Beckham dijo que su vida familiar consiste en estar en su casa y ver películas en DVD. David Beckham aparece en algunas escenas breves, no así los hijos de la pareja: Brooklyn, de 9 años, Romeo, de 4, y Cruz, de 2, ni sus buenos amigos Cruise y Holmes. "Jamás permitimos que fotografíen ni filmen a los niños. Queremos que sean chicos normales", dijo Victoria. "Tampoco quiero que aparezcan mis amigos". "Esto no es un reality show sino un documental sobre mí. Todo lo que hacemos profesionalmente, tratamos de excluir a los niños. No los paseamos por la alfombra roja".
Al principio, la NBC había anunciado una serie de seis episodios, pero el tiempo que tenía Beckham para filmar estaba limitado por su permanencia en Europa, donde su esposo puso fin a su carrera de futbolista en España.
Por eso, NBC decidió que tenía metraje suficiente para un especial de una hora. Uno de los productores ejecutivos es Simon Fuller, creador de 'American Idol' y mánager del grupo pop Spice Girls que proyectó a Victoria Beckham a la fama internacional.
"La gente verá cómo soy yo realmente. Tengo un sentido del humor bastante lacónico que espero los estadounidenses comprendan", declaró Victoria desde su casa en Londres, donde se apilaban las cajas a la espera de la mudanza.
"Soy increíblemente afortunada y quiero mostrárselo a todos". Beckham se calificó de "mamá trabajadora", dedicada a desarrollar su línea de ropa, perfume y gafas para sol. "Esa es mi pasión y es lo que hago bien", dijo. Victoria explicó además que su familia estaba "tan emocionada" con la mudanza, que los niños "creen que se mudan a Disneylandia".
La familia se instalará en una finca de 1.200 metros cuadrados en Beverly Hills, cuyo valor está estimado en 22 millones de dólares, y tendrán como vecinos a sus amigos Tom Cruise y Katie Holmes, entre otros.