EL DIRECTOR NEOYORKINO SE DESPLAZÓ A AVILÉS PARA ASISTIR UN DÍA DESPUÉS AL PASE PRIVADO EN PRIMICIA MUNDIAL DE SU ÚLTIMA PELÍCULA "EL SUEÑO DE CASANDRA"
Woody Allen continúa en nuestro país después de que el pasado 15 de junio fuese investido doctor Honoris Causa por la Universidad Pompeu Fabra de Barcelona.
Precisamente en la Ciudad Condal ha estado ya trabajando hace unos días en las localizaciones de su próxima película que rodará allí a partir del mes de julio y en cuya producción participarán Scarlett Johansson, Penélope Cruz y Javier Bardem.
Dos días después de ser investido doctor Honoris Causa , el director neokorkino se desplazó a la localidad asturiana de Avilés con toda su familia, con motivo del pase privado en primicia mundial de su última película 'El sueño de Casandra', cuyo preestreno tenía lugar un día después.
Con la proyección de este filme el próximo día 18, que contará con la presencia del director americano, la Fundación del Centro Niemeyer inaugura las actividades de su 'Film Center', que se instalará en uno de los edificios que integrarán el complejo del Centro Cultural Internacional Oscar Niemeyer.
'El Sueño de Casandra' llegará a las pantallas de todo el mundo el próximo otoño, y sólo podrá verse de forma previa en Avilés, según indica el Ayuntamiento a través de un comunicado. La película fue rodada el pasado verano en Londres y cuenta con los actores Ewan McGregor y Colin Farrell como protagonistas.
Woody Allen, miembro del Consejo Asesor Internacional del Centro Niemeyer, aprovechará su visita a Avilés para reunirse con los responsables del Centro y localizar exteriores de su próxima película, que será rodada en Barcelona pero que contará también con escenarios asturianos.
Woody Allen llegó a Asturias acompañado de su familia al completo: su mujer, Soon Yi, y las dos hijas de la pareja, Manzie Tio, de ocho años, y Bechet, de siete.
A su llegada al hotel, el director norteamericano, que llevaba un gorro verde, sacó el equipaje de mano del maletero y cargó con él hasta el interior del edificio. Woody dio muestras de su sencillez y cercanía.
El actor y director neoyorkino tiene un gran cariño a Asturias. Hasta allí viajó por primera vez a finales de octubre de 2002 para recibir el Premio Príncipe de Asturias de las Artes, y no escatimó entonces elogios hacia Oviedo cuyo Ayuntamiento decidió erigirle una estatua que el propio director conoció durante otra visita a Oviedo dentro de la conmemoración del 25 aniversario de la Fundación Príncipe de Asturias.