MADRID, 27 Jun. (CHANCE) -
Gijón esperaba impaciente al 'Jefe'. Bruce Springsteen ofreció, ayer, el único concierto en España dentro de la gira 'Wrecking Ball World Tour'. Horas antes del partido de la Copa Confederaciones, un gran número admiradores del cantante esperaron en los alrededores del estadio de 'El Molinón', donde tuvieron la oportunidad de ver de cerca a su ídolo.
Amante de las excelencias españolas, Springsteen es correspondido igualmente en su romance con el público de este país, que agotó en apenas cuatro horas las más de 30.000 entradas puestas a la venta para su concierto en el estadio, a pesar de tratarse de su segundo paseo por estas latitudes.
Bruce pisó el escenario y saludó a todo su público con un: "¡Buenas noches, Gijón". Y continuó deleitándoles con los acordes de 'My love not let you down', haciéndose con todos los que allí se encontraban.
El cantante lo dio todo sobre el escenario ante sus fans atendiendo a algunas de las peticiones que le hacían, como: 'Better Days' y 'Travelin' band'. El público español arropó en todo momento al guitarrista estadounidense. Éste se mostró cercano cantando con todos sus simpatizantes y al menos en tres ocasiones subió a gente al escenario. Muchos de los fans definieron la actuación del estadounidense como "insuperable".
Entre sus fans se encontraba su seguidora número uno, su madre Adele. A pesar de tener 90 años, siempre que puede viaja con su hijo y sigue de cerca sus conciertos por distintos países del mundo.
Es sorprendente cómo a sus 62 años sigue todavía haciendo cabriolas por el escenario, hasta doblándose de espaldas ante el micro y aguantando como un jabato las tres horas y media de concierto.