MADRID, 1 Jun. (CHANCE) -
Rocío Crusset ha comenzado una nueva etapa personal tras darse el "sí, quiero" con Charlie en una romántica ceremonia celebrada en Nueva York. Un enlace que reunió a familiares y amigos más cercanos de la pareja y que, según ha revelado su hermano, Alberto Herrera, estuvo marcado por la emoción, la felicidad y una atmósfera que parecía sacada de una gran producción cinematográfica.
A su regreso a España, el hijo de Carlos Herrera y Mariló Montero no ha ocultado su alegría al recordar uno de los días más importantes en la vida de su hermana. "Nada, muy felices, contentos, radiante ella, Charlie también, guapísimo", ha asegurado. Alberto ha destacado además lo especial que resultó celebrar una boda al otro lado del Atlántico: "Era la primera boda en Nueva York en la que estaba, entonces era todo un poco raro, como en las películas, pero fantástico. Estoy muy feliz de que mi hermana esté también feliz, casada y con su marido ya".
La celebración contó con un número reducido de invitados debido a la complejidad logística de organizar un enlace en Estados Unidos. Aun así, los novios estuvieron rodeados de sus seres queridos más cercanos. "Sí, familiares, algunos amigos de Charlie. Ten en cuenta que al ser en Estados Unidos es mucho más compleja la organización, pero bueno, no sé si estuvimos 50 o 60 personas", ha explicado Alberto. Tras la ceremonia, los asistentes disfrutaron de una comida que calificó como "fantástica", seguida de unos breves momentos de baile antes de que tuviera que regresar a España. "Luego nos echamos unos dancing breves y ya me monté en un avión para venirme para acá", ha relatado entre risas.
La boda también supuso una enorme satisfacción para los padres de la novia, Carlos Herrera y Mariló Montero, que vivieron el enlace con especial emoción. "Sí, sí, los dos. Imagínate, ya tienen a los dos niños casados y sobre todo felices", ha comentado. "Cada uno con su pareja, Rocío con Charlie... Ha sido una alegría. Motivo de celebración".
Sin embargo, uno de los momentos más emotivos para Alberto llegó instantes antes de que su hermana caminara hacia el altar. El comunicador ha confesado que no pudo contener las lágrimas al verla vestida de novia. "Yo la vi antes de entrar en la iglesia. Es que estaba espectacular, estaba guapísima. Se me cayeron dos lagrimones", ha reconocido. Un instante que recuerda con especial cariño por la música que acompañó la entrada de la novia, una composición de Manolo Marvizón. "Cuando vi a mi padre detrás con mi hermana, se me cayeron dos lagrimones. Fue precioso, la verdad", ha confesado emocionado.
En cuanto a los planes de futuro de los recién casados, asegura desconocer si tienen prevista una luna de miel inmediata. "No tengo ni idea, la verdad", ha admitido. Lo que sí sabe es que durante el verano podrán disfrutar de tiempo en familia: "Sé que en verano estarán por aquí, disfrutaremos todos juntos".
Tampoco quiso aventurarse sobre una posible ampliación de la familia, aunque dejó claro su deseo de convertirse en tío en algún momento. "Cuando tenga que ser, será. Yo espero que vengan un montón y que jueguen los primos entre ellos y todo", ha señalado con una sonrisa.
Con la felicidad aún muy presente tras el enlace, Alberto Herrera ha retomado rápidamente su agenda profesional. De hecho, ha explicado que apenas ha tenido tiempo para descansar tras regresar de Nueva York, inmerso ya en compromisos laborales relacionados con la próxima visita del Papa. Aun así, el recuerdo de la boda de su hermana sigue muy vivo: una celebración íntima, elegante y cargada de emoción que, según sus propias palabras, fue sencillamente "de película".