MADRID, 10 Ago. (CHANCE) -
Antonio Banderas celebra su 66 cumpleaños en uno de los momentos más plenos de su vida. Instalado entre Málaga y sus compromisos internacionales, el actor atraviesa una etapa marcada por la estabilidad personal junto a Nicole Kimpel y por el éxito de sus proyectos teatrales y cinematográficos, especialmente con el Teatro del Soho CaixaBank, convertido en uno de sus grandes orgullos. A ello se suma la excelente relación que mantiene con su hija, Stella del Carmen, fruto de su matrimonio con Melanie Griffith, con quien continúa muy unido a pesar del paso de los años.
En este día tan especial, el intérprete ha vuelto a demostrar que, más allá de los focos y los premios, su mayor ilusión sigue estando ligada a la familia. Banderas ha confesado abiertamente que le encantaría convertirse en abuelo, aunque tiene claro que esa decisión solo le corresponde a su hija.
"Me veo deseando. Lo que pasa es que no se lo digo a ella porque no quiero influir en las decisiones que toma mi hija. Nunca lo he hecho y nunca lo haré", ha reconocido con total sinceridad, dejando entrever la emoción con la que imagina esa futura etapa de su vida.
Sus palabras reflejan el profundo vínculo que mantiene con Stella del Carmen, quien en los últimos años ha ido construyendo su propio camino lejos de la sobreexposición mediática que rodeó a sus padres. El actor siempre ha defendido que su hija tome sus decisiones con total libertad y, precisamente por ello, evita presionarla con un deseo que, admite, cada vez siente con más fuerza.
También ha hablado en numerosas ocasiones de la importancia que tiene para él la familia y de cómo el paso del tiempo ha cambiado sus prioridades. Tras superar momentos complicados, entre ellos el infarto que sufrió en 2017, asegura vivir con una perspectiva mucho más serena y disfrutar especialmente de los pequeños momentos con los suyos.