MADRID, 1 Abr. (CHANCE) -
Alberto Herrera y Blanca Llandres Parejo se convertían en padres de su primer hijo, un niño llamado Marcos, el pasado 7 de marzo, cinco meses después de su boda. Y aunque es habitual verles disfrutando de la Semana Santa de Sevilla, de la que ambos son devotos, las tres semanas de vida de su bebé es un motivo más que suficiente para que en esta ocasión vivan las procesiones "a distancia" en lugar de paseando por las abarrotadas calles del centro de la capital andaluza, como ha revelado divertido el orgulloso abuelo Carlos Herrera.
Fiel a la tradición, y después de disfrutar de la procesión de La Borriquita el Domingo de Ramos, el locutor radiofónico, que tiene una estrecha vinculación con el Martes Santo de Sevilla ya que es hermano de la Cofradía de la Candelaria -tanto es así que dio el pregón durante el centenario de la Hermandad- no se ha perdido el paso de Nuestro Padre Jesús de la Salud.
Acompañado por su mujer Pepa Gea y muy emocionado -ya que este año el tiempo ha respetado y ha lucido un sol brillante en Sevilla, por lo que la procesión ha podido hacer su estación de penitencia sin contratiempos- Carlos ha revelado con una gran sonrisa que aunque su nieto Marcos todavía "es muy pequeñito" para transmitirle su devoción por la Semana Santa sevillana, "el año que viene" confía en poder disfrutar de las procesiones con el pequeño, que como han asegurado Alberto y Blanca tiene las mismas orejas que su abuelo, de la mano.
"Es un día muy bonito. El año pasado no pudo salir la procesión por la lluvia y este año es mucho más especial. Carlos está emocionado, está emocionado, o sea que todo muy bien" ha confesado Pepa, que al igual que su marido ha 'lamentado' divertida que el pequeño Marcos -de tres semanas- "todavía es muy chiquitito, muy pequeñito" para ver a La Candelaria: "Es muy pronto! Ya vendrá, ya vendrá" ha exclamado, confirmando que a buen seguro continuará con la tradición de los Herrera en la Semana Santa de Sevilla.
Carlos y su mujer no han sido los únicos que han disfrutado de las procesiones del Martes Santo, ya que desde el balcón de la emblemática Casa Pilatos, rostros conocidos como Carmen Tello, Cristina de Borbón Dos Sicilias y su hija Victoria López Quesada -ahijada del Rey Felipe VI, que también acaba de convertirse en madre de su primer hijo con Enrique Moreno de la Cova- han seguido emocionadas el paso de los tronos desde un lugar privilegiado.