MADRID, 28 Feb. (CHANCE) -
Los Gemeliers siguen afrontando las secuelas físicas y emocionales de la brutal agresión que sufrieron a la salida de una discoteca madrileña, en la que ellos, sus parejas y un amigo acabaron en el Hospital Gregorio Marañón tras ser atacados con golpes e incluso gas pimienta. Una semana después, el dúo ha relatado cómo vivieron aquellos momentos de pánico -con Jesús llegando a temer "no volver a ver la cara" de su hermano tras ser operado recientemente de la vista-, mientras la investigación policial continúa abierta para esclarecer lo ocurrido y depurar responsabilidades.
En este contexto, Daniel Oviedo Morilla ha dado un paso más y ha asegurado que tienen perfectamente localizados a los agresores. Preguntado al respecto, el integrante de Gemeliers fue tajante: "Por supuesto". Una afirmación que deja entrever que la identificación de los presuntos autores estaría muy avanzada y que su entorno maneja datos claros sobre quiénes participaron en el ataque.
Pese al miedo y al impacto que todavía arrastra la familia, Daniel ha dejado claro que su confianza está puesta en los tribunales. "Por supuesto, muchas gracias también a vosotros por haceros eco de todo esto y, como bien has dicho, dejarnos por la justicia, que es lo más fiable hoy en día", subrayó, agradeciendo el altavoz mediático pero reclamando que sea el sistema judicial quien marque los tiempos y el desenlace de este caso.
Determinados a llegar hasta el final, el artista remarcó que van "a por todas", un mensaje contundente con el que deja claro que ni él ni su hermano piensan dar un paso atrás en la denuncia ni en la defensa de sus derechos. Con las secuelas aún presentes y la investigación en marcha, los hermanos quieren que su caso sirva también para visibilizar y frenar la violencia que todavía se ejerce contra el colectivo LGTBI y contra los jóvenes en los entornos de ocio nocturno.