MADRID, 18 May. (CHANCE) -
Después de no comparecer ante el juez en las dos ocasiones en las que ha sido citada a declarar en el marco de la querella impuesta por Íñigo Errejón contra la actriz por un presunto delito de calumnias -por acusar al expolítico públicamente de manipular a los testigos en su denuncia por agresión sexual- Elisa Mouliaá ha recibido un ultimátum por parte de la Justicia.
Y al descartar un forense que no está incapacitada para comparecer en los juzgados -motivo que argumentó su abogada, Yurena Carrillo, para justificar que la artista no se presentase por motivos de salud en las dos citaciones judiciales-, si no acude el próximo día 15 a las 11.00 a Plaza de Castilla a prestar declaración ante el magistrado Arturo Zamarriego, este podría ordenar su "detención y traslado al juzgado con deducción de testimonio por si los hechos fueran constitutivos de un delito de desobediencia a la autoridad".
Después de que su defensa haya recurrido este apercibimiento judicial, Elisa ha reaparecido ante las cámaras de Europa Press y se ha pronunciado rotunda sobre este inesperado revés: "Estoy muy cansada con este tema. Me van a detener. A Begoña Gómez y a Feijó no les detienen, pero al resto de ciudadanos sí. Es bastante injusto, la verdad. Creemos que al final nosotros nos merecemos las mismas garantías y los mismos derechos fundamentales como ciudadanos y es muy injusto la persecución que tiene que sufrir una víctima por denunciar a un poderoso" ha expresado devastada.
Como ha denunciado, "a mi negocio vino una redada de 30 policías como si yo fuera Osama Bin Laden. Ni siquiera se llevaron una muestra de cada producto para analizarlo, se llevaron toda la tienda y unos 3000 euros. Entonces hemos denunciado violencia institucional".
Su razón para no comparecer ante el juez es, como ha explicado, porque "queremos que la causa principal -la de agresión sexual contra Errejón- que la tienen congelada y paralizada, que se active y que resuelva. Y una vez resuelvan la causa principal, yo atenderé al resto de causas que han sido derivadas de esta causa principal, que es la de abuso sexual".
"La tienen paralizada, creemos, que porque me quieren condenar por calumnias, el mundo al revés, y por atentado a la salud pública. Y así tienen una buena excusa para poder archivar y poder dar carpetazo a lo mío" ha añadido indignada, revelando que además de la querella del expolítico por calumnias, ella le ha denunciado a su vez por revelación de secreto: "Él filtró una conversación privada con esta amiga, cortando unas partes donde ella decía que había sido un cerdo y un baboso, algo que escuchó el juez y por lo que le ha procesado. Estas partes fueron cortadas acusándome a mí y difamándome porque hicieron pensar a todo el mundo que yo le estaba coaccionando para que mintiera cuando yo le estaba diciendo que dijera la verdad y enseñara los mensajes del día de los hechos, donde yo le conté lo que ocurrió ese mismo día".
Respecto a la visita del médico forense que sostiene que no está incapacitada para declarar, Elisa ha defendido que "estoy de baja desde el día 3. Obviamente yo hablar puedo, lo que pasa es que yo tengo un trauma por todo lo que pasó el año pasado, como se filtraron las imágenes, la presión que sufrí y yo no quiero ir, para mí supone una ansiedad y una presión brutal".
"Pero más allá de eso es que la causa principal la tienen paralizada y esto es violencia institucional. Y hasta que esta causa no la resuelvan, yo no me quiero ni me voy a presentar, porque además es mi derecho, porque es una indefensión absoluta y porque estoy, gracias al artículo 24 de la Constitución, tengo derecho a una tutela judicial efectiva" ha insistido, dejando entrever que tampoco acudirá a los juzgados el próximo 15 de junio.
"Creo que cualquier víctima en este país deberían otorgarle este derecho porque al final es una indefensión absoluta donde te quedas sintiendo que da igual lo que hagas, da igual lo que digas, todo se tergiversa, todo se le da la vuelta y eres tú la culpable y a la que se le va a condenar" ha reconocido muy afectada, dejando claro que "no estoy en rebeldía" pero advirtiendo que "luego una vez resuelvan atenderé todas las causas derivadas de este proceso".
Ante la posibilidad de ser detenida, Elisa ha asegurado que "estamos haciendo todo lo posible con recursos, con escritos para que esto se paralice. Yo tengo una baja médica, tengo escritos psicológicos, que a mí esto me está generando muchísimo estrés postraumático y estoy mal". "O sea, ya a mí esto no me ha dado nada bueno. lo único que he hecho ha sido perder por decir la verdad y por decir que este tío era así, tal y como lo describían el resto de mujeres anónimas que tuvieron la valentía de denunciar de forma anónima lo que este señor había hecho. Lo único que hice fue decir que era verdad y a mí esto lo único que me ha reído son problemas" ha reconocido.
"Lo único que pido es respeto y que mi causa se resuelva. Y hasta que no se resuelva no voy a atender a nada" ha insistido, convencida de que hay una "mano negra" en todo esto: "Hasta que no haya una separación de poderes en este país, cualquier cosa va a estar sujeta y supeditada al poder que esté en ese momento gobernando. Y es horrible porque, lo digo yo, que soy una mujer de izquierdas y que valoro los derechos sociales, pero desde luego hay que denunciar la hipocresía, sea del bando que sea".
A pesar de su firmeza, Elisa confiesa que "tengo miedo. Lo que quiero es que esto se resuelva. Y que no cojan esa excusa de condenarme por calumnias, cosa que además fue que yo lo hice en defensa propia y lo hice una vez, vi el vídeo de la declaración del testigo confesando que sí había pactado la declaración con Errejón, cuando no se conocían más que de aquella noche. Lo que quieren es condenarme para tener una excusa para poder dar carpetazo a lo mío. Que de momento no lo pueden hacer porque hay pruebas suficientes y hay autos del juez carretero mandándole al banquillo. Por tanto, ahora no lo pueden archivar, lo tienen congelado".
Como asegura, "no me arrepiento porque yo soy una persona comprometidísima con las causas justas y creo que el bien colectivo está por encima del individual. Pero ya llega un punto en el que no puedo más y en el que sí que veo una mano negra y en el que sí que veo que está todo hablado, premeditado. Entonces es un poco triste, la verdad. Yo voy a luchar hasta el final porque se resuelva mi causa de abuso sexual, que es la que tienen paralizada y la que tienen que resolver. Y hasta que no lo resuelvan no voy a atender a causas derivadas de esta".
"Entonces, yo lo único que quiero es que la justicia sea igual para todos. Que si me detienen a mí, que detengan a Begoña Gómedia Feijo y ya está. Es lo único que pido. Estoy un poco harta ya de este tema. Ya me río por no llorar" ha expresado, revelando que cuenta con el apoyo de sus seres queridos, que le han aconsejado que "no huya. No quieren verme detenida y que si tengo que perder, pues que pierda con la cabeza alta y sabiendo que he hecho lo que tenía que hacer. Como sé la verdad, quiero ir hasta el final con la verdad" ha zanjado.