MADRID, 19 Oct. (CHANCE) -
A pesar de que no era hasta el próximo 29 de octubre cuando se cumplía el plazo que Emilio Gutiérrez Caba dio a la que fuera su pareja, Mónica Medina, para que abandonase el piso de su propiedad en el que residía desde hace 20 años en Madrid y que ahora el actor -que se lo cedió desinteresadamente durante todo este tiempo- necesita vender para saldar su deuda con Hacienda, la artista decidía dejar el que ha sido su hogar dos semanas antes de lo previsto y el pasado jueves 15 de octubre un camión recogía todas sus pertenencias y enseres personales.
Un momento complicado en el que Mónica perdía los papeles y arremetía contra la prensa, agrediendo a los reporteros que estaban grabando su mudanza entre insultos y amenazas protagonizando una escena de lo más tensa en la que además de romper una cámara llegó a lanzar una botella de champagne totalmente fuera de sí.
Después de reconocer en declaraciones a 'Y ahora Sonsoles' que no reconocía a la que ha sido su pareja, y de explicar que si le ha pedido que abandone su casa es porque necesita venderla para solucionar sus problemas económicos -algo que ella no entendió y que fue lo que hizo que se torciese una relación que hasta entonces era cordial entre ambos- Gutiérrez Caba ha reaparecido desmejorado ante las cámaras.
Cabizbajo y con unas gafas de oxígeno para ayudarle a respirar, el veterano actor, de 84 años, ha llegado a su residencia sin querer hacer declaraciones sobre la actitud de Mónica, y ha sido su acompañante el que ha explicado que "no puede... venimos del médico. Venimos de la consulta del médico. Gracias", mientras el intérprete ha preferido mantenerse al margen de la polémica protagonizada por su expareja al abandonar su propiedad.