MADRID, 4 Jun. (CHANCE) -
Seis años después de la muerte de su marido Carlos Falcó, marqués de Griñón -en marzo de 2020 por Covid-, Esther Doña es una mujer nueva y completamente distinta. Tras su polémica ruptura con el juez Santiago Pedraz en verano de 2022 tras haber anunciado su boda en portada de una conocida revista, la socialité optaba por alejarse del foco mediático, y era en 2024 cuando recuperaba la ilusión al lado de un empresario portugués de 43 años llamao Joao.

Tras vivir su relación sentimental a distancia una temporada, la malagueña decidía apostarlo todo por su amor y abandonaba España para comenzar una nueva vida en el país vecino junto a su pareja, con el que dos años después atraviesa uno de los momentos más felices de su vida compaginando a la perfección su felicidad en el terreno personal con nuevos proyectos empresariales en Portugal, donde se ha adaptado a la perfección.
Muy amiga de Olivia de Borbón y Julián Porras-Figueroa, Esther no ha dudado en regresar a nuestro país para arropar a la pareja en la fiesta del primer aniversario de la firma de sastrería masculina y, radiante y con un nuevo look -con el pelo más corto y más rubio de lo habitual- ha confesado que está "muy bien y muy feliz en Portugal". "Todo muy bien" ha confirmado cuando le hemos preguntado por su noviazgo con Joao, sobre el que sin embargo ha preferido no entrar en detalles por su deseo de que su relación siga lejos del foco mediático.

"Vine solo por dos días y ya, disfrutando en Madrid y ya porque estoy encantada en Portugal" ha añadido, reconociendo que aunque el padre de Tamara Falcó sigue muy presente en su vida y le recuerda a diario seis años después de su fallecimiento, no se plantea regresar a nuestro país por el momento.