MADRID, 14 Mar. (CHANCE) -
La reciente polémica en torno a uno de los cuadros pintados por Cayetana de Alba, que habría terminado en manos de un tercero y salió a la luz por su tasación y posible venta, ha vuelto a poner el foco en la faceta artística de la recordada duquesa y en el destino de muchas de sus obras. La pieza en cuestión ha generado curiosidad sobre si la aristócrata estaría interesada en recuperarla o si se ha planteado pujar por ella ahora que su valor se ha revalorizado.
Preguntada por este cuadro, Eugenia Martínez de Irujo confirma que conoce perfectamente la obra, aunque sólo a través de los medios. "Yo lo he visto, pero lo he visto", comenta con naturalidad, dejando claro que sabe de qué pieza se trata pero que no ha tenido un contacto directo reciente con ella. De hecho, precisa que la ha visto "por televisión", lo que evidencia que se ha enterado del revuelo mediático.

Sobre la posibilidad de recuperarlo o de intentar hacerse con él de nuevo, la hija de la duquesa de Alba se muestra muy pragmática. "Bueno, por el precio que está, sinceramente, tengo otros", responde, restando importancia al hecho de que el cuadro no esté en su poder. Con esa frase deja entrever que conserva más obras de su madre y que, en el plano sentimental, no depende de esta pieza concreta.
Eugenia aprovecha también para explicar por qué no le sorprende que el cuadro haya acabado fuera del entorno familiar. "No me extraña nada, porque ella siempre era como muy generosa y cada alguien que, no sé, que le pedía un cuadro lo mandaba", recuerda. Según su testimonio, Cayetana de Alba solía regalar sus pinturas con frecuencia, algo que podría explicar que muchas de sus obras estén hoy repartidas entre amigos, conocidos o admiradores que se lo pidieron en su día.