MADRID, 1 Jun. (CHANCE) -
Semanas complicadas para Gabriela Guillén. Después de que saliera a la luz la delicada situación económica que atraviesa tras el cierre de su centro estético y las deudas derivadas de la actividad empresarial que compartía con una socia, la empresaria ha decidido pronunciarse públicamente para explicar cómo está afrontando este difícil momento personal y profesional.
Lejos de esconderse, la ex de Bertín Osborne reconoce que se encuentra en una etapa de reconstrucción. "Estoy en transición, estoy viendo cómo lo puedo solucionar y hacerle frente a las cosas", asegura, dejando claro que su principal preocupación es responder a todas las personas que confiaron en ella durante esta etapa empresarial. "Estoy intentando no fallar a las personas que han confiado en mí", añade.
La empresaria confirma que ya ha puesto el asunto en manos de sus abogados y que actualmente está centrada en buscar una salida a la situación. "Sí, ya están pendientes, ya están ahí actuando, pero bueno, lamentablemente no se puede hacer mucho más porque ya no tengo centro y tengo que reinventarme y hacer otro sitio", explica.
Uno de los aspectos más delicados del conflicto tiene que ver con su antigua socia, que además es familiar directa. Guillén revela que actualmente no mantiene ningún tipo de contacto con ella y lamenta profundamente su actitud durante todo este proceso. "Ahora mismo no sé nada de ella. Ha desaparecido, no ha dado la cara. Ha mandado un par de emails y no ha dado la cara. Hay que pagar las cosas. Las cosas no se pagan por los mails. Tiene que pagar trabajando y dando la cara, no escondiéndose", afirma con contundencia.
A pesar de la dureza de sus palabras, Gabriela evita hablar de traición o aprovechamiento personal, aunque sí considera que la situación terminó escapándose de control: "Se ha aprovechado un poco todo, porque esto se había hablado unas cosas y no se han cumplido. Se ha hecho lo que cada uno ha querido, obviando las leyes, las obligaciones y también los derechos que tenemos los empresarios. Eso se ha pasado totalmente por encima y vamos a llegar hasta las últimas consecuencias, por lo menos yo lo voy a hacer".
El hecho de que ambas compartan vínculos familiares hace que la situación resulte todavía más dolorosa para ella. "Duele más todavía estas cosas", reconoce. Sin embargo, matiza que no cree que su prima se haya aprovechado directamente de ella. "No digo que se haya aprovechado para nada, sino que creo que la situación en sí se ha salido de contexto, se ha complicado y no se ha sabido gestionar".
En medio de esta complicada etapa profesional, Gabriela también ha tenido que preocuparse por el estado de salud de Bertín Osborne. La empresaria confirma que ha podido hablar recientemente con el cantante y que su evolución es favorable tras la neumonía que le obligó a reducir su actividad.
"He hablado con él y está mejorando, está bastante mejor de lo que estaba. Me dijo que estaba como un perro, en la cama. Ha estado tosiendo, ha estado bastante afectado por la neumonía, pero ya se está recuperando", explica. Según relata, Bertín espera recuperar progresivamente la normalidad para poder retomar los compromisos profesionales que había tenido que aplazar: "Pretende esta semana estar un poco más animado para hacer frente también a sus obligaciones. Tenía cosas de trabajo y tal".
Por último, Gabriela vuelve a tender la mano a la familia del artista y mantiene abierta la posibilidad de que las hijas de Bertín conozcan al pequeño hijo que tienen en común. Una postura que no ha variado desde el nacimiento del niño. "Siempre le he dicho que cuando quieran están las puertas de mi casa abiertas y si quieren ver a su hermano, pues está bien", asegura.