Archivo - Irene Rosales - EUROPA PRESS - Archivo
MADRID, 13 Mar. (CHANCE) -
Tras semanas en el punto de mira por su entrevista en televisión y los dardos que Kiko Rivera ha lanzado desde sus redes sociales, Irene Rosales ha decidido dar un paso al frente y zanjar, a su manera, el último capítulo. Mientras el DJ aprovecha su reconciliación con Isabel Pantoja para relanzar su carrera musical y compartir en Instagram mensajes que muchos han interpretado como indirectas a su exmujer, ella opta por la calma y la prudencia, evitando entrar en una guerra pública por el bien de sus hijas.
La excolaboradora de televisión, que ha rehecho su vida junto a Guillermo y mantiene una relación cordial con el padre de sus niñas, restaba importancia a esos mensajes en su última aparición ante el equipo de Europa Press. Preguntada directamente por las posibles indirectas de su exmarido en redes sociales, Irene respondía con serenidad y un tono muy claro: "Es que al final en las redes sociales cada uno pone lo que quiere y cada uno se da por aludido si quiere o no. Y yo no me doy por aludida por nada". Con esta frase, deja entrever que no piensa alimentar la polémica ni entrar a interpretar públicamente cada publicación del DJ.
Lejos de avivar el conflicto, se mostraba conciliadora con el padre de sus hijas y sorprendía con una postura muy generosa respecto al acercamiento de Kiko con Isabel Pantoja. Sobre la reconciliación entre madre e hijo, que ha devuelto al clan Pantoja al primer plano mediático, lo tiene claro: "Me alegro muchísimo. Me alegro muchísimo, de verdad que sí". Una reacción que pone de manifiesto que, pese a los reproches del pasado y a las heridas de su matrimonio, ella prefiere quedarse con la parte positiva.
Uno de los puntos más delicados es, sin duda, el papel de las niñas en este nuevo escenario. En cuanto a si es cierto que la tonadillera ha podido hablar con sus nietas aprovechando este acercamiento con su hijo, Irene se mantiene firme en su discreción: "Yo es que es un tema que no me corresponde a mí poderlo decir, hablar ni nada, pero si es así, lo vuelvo a decir que me alegro enormemente. Sobre todo por mis hijas". Con estas palabras, deja claro que su prioridad absoluta son las pequeñas y que cualquier avance en la relación con su abuela será siempre bienvenido si es para sumar en su vida.
En lo personal, Irene atraviesa un momento estable junto a su pareja, Guillermo, con quien ha construido una nueva etapa alejada de los focos permanentes del universo Pantoja. Juntos llegaban a la capital, donde la sevillana aseguraba que está "todo bien" con Lola García, la actual pareja de Kiko, desmontando así los rumores de mala relación que han circulado en las últimas semanas. Su intención es clara: mantener la cordialidad, proteger a sus hijas de la exposición y no entrar en guerras públicas con el padre de las niñas ni con su entorno.