MADRID, 17 Abr. (CHANCE) -
Aumenta la tensión entre Kiko Rivera e Irene Rosales. Las informaciones que han circulado en los últimos días sobre las cláusulas de su convenio de separación, y las declaraciones de su exmujer admitiendo que cree que el dj ha solicitado la custodia compartida de las dos hijas que tienen en común, Ana y Carlota, para pasarle menos dinero del que le pasa mensualmente tras el acuerdo al que llegaron el pasado septiembre, han hecho que el primo de Anabel Pantoja estalle.
Y dispuesto a demostrar que se hace cargo no solo de la vivienda en la que reside su exmujer en Castilleja de la Cuesta, sino también del renting del coche que utiliza la influencer -casi 600 euros al mes-, los gastos escolares, o una cantidad en concepto de manutención de 625 euros por cada niña, compartía a través de sus historias de Instagram un desglose detallado de los gastos que asume mensualmente.
Algo que no solo ha sorprendido a Irene sino que también la ha enfadado hasta el punto de tomar una decisión drástica: poner el asunto en manos de sus abogados. "Ya llega un momento en el que me cabrea que yo no pueda tener ese tipo de intimidad, tampoco ese tipo de respeto hacia mis hijas. Me puse muy nerviosa, y al día siguiente hablé con quien tenía que hablar que es mi abogada para ver cómo frenar esto porque se están pasando barreras que dan ya vergüenza y esto hay que pararlo" ha revelado visiblemente nerviosa este jueves en 'El tiempo justo'.
"Todo lo que tenga que ver con mis hijas, es un tema que tenemos que solucionar entre él y yo, y ya está. Es muy poco respetuoso para mis hijas y me da vergüenza hablar de un convenio al que hemos llegado de mutuo acuerdo los dos. Me da pena, tristeza y rabia porque creo que mis hijas se merecen un respeto por parte de sus padres" ha expresado, sin entender cómo Kiko ha hecho públicos detalles económicos de los que solo ellos tienen que estar al tanto, y que además afectan directamente a sus pequeñas