MADRID, 25 May. (CHANCE) -
Presumiendo de ser una auténtica piña, la familia Obregón se ha reunido al completo este fin de semana para para asistir a la boda de Marta García-Obregón -hija de Juancho, hermano de Ana Obregón, y Marta Vázquez de Castro- e Iago Álvarez Navarro en un escenario tan emblemático como el Real Sitio de San Ildefonso, en Segovia.
Y aunque fue la protagonista de 'Ana y los siete' la que -sin la compañía de su nieta Ana Sandra por ser demasiado pequeña para aguantar la ceremonia- acaparó todos los flashes durante el enlace, que vivió muy emocionada sin separarse de sus hermanas Celia y Amalia, tampoco se perdieron el 'sí quiero' de su prima Javier García-Obregón y Eugenia Gil.

El hijo de Paloma Lago y Javier García-Obregón, y su mujer -radiante con un diseño tipo túnica en azul cielo con escote asimétrico- se convirtieron en padres de su primer hijo el pasado 5 de marzo; un niño al que continuando la tradición familiar han llamado Javier como su padre y su abuelo y del que confiesan que es "lo mejor que hemos hecho".
"La verdad es que muy bien, muy contentos. Estamos con pocas horas de sueño pero estamos súper contentos, la verdad. Bueno, lo que toca ahora, ¿no? Un poquito. Lo que toca. La paternidad no es fácil, quien dice que es fácil está mintiendo. Es maravilloso pero es duro. Estamos agotados pero felices a la vez. Es lo mejor que hemos hecho, la verdad que sí" han confesado con una gran sonrisa.
Como han revelado, "todos los abuelos están muy presentes y muy pendientes de Javier, o sea que fenomenal también. Le cuidan un montón y están encantadísimos". Especialmente Paloma Lago, que tras el duro revés que ha supuesto el archivo de su denuncia por agresión sexual contra Alfonso Villares a finales de 2024, "ha cambiado el mood completamente y el bebé ha sido un reset completo, está centrada en su nieto. Es su prioridad y el resto le da absolutamente igual", como ha reconocido su hijo Javier.