MADRID, 28 Abr. (CHANCE) -
Imanol Arias acaba de soplar las velas de su 70 cumpleaños en uno de los momentos más especiales de su vida: enamorado de Nélida Grajales, recién casado, con estabilidad profesional y a punto de convertirse en abuelo por primera vez gracias a su hijo Jon. Una cifra redonda que el actor ha querido celebrar en familia, rodeado de sus seres más cercanos y con una celebración íntima en un restaurante de la capital, lejos de grandes alardes pero cargada de significado para él.
A primera hora de la tarde, Imanol y Nélida salían de casa con prisa, maletín y bolsos en mano, para dirigirse al local donde les esperaba el resto de la familia. Sin entretenerse en la calle, caminaban unos metros hasta el coche que les aguardaba, y él, muy caballeroso, no dudaba en abrirle la puerta del vehículo a su mujer antes de subir. Más tarde, la pareja llegaba al restaurante elegidos para la celebración, esta vez en taxi, y ambos entraban rápidamente en el interior sin hacer declaraciones, manteniendo la discreción sobre esta nueva etapa vital que el intérprete atraviesa.
Tras la cena y el encuentro familiar, el ambiente cambiaba a la salida. Imanol abandonaba el restaurante visiblemente molesto por la presencia de las cámaras en un día tan señalado. Con gesto serio, tanto él como Nélida se apresuraban a llegar al coche que les esperaba para abandonar el lugar cuanto antes.
En paralelo a la reacción del actor, la atención también se centraba en Jon Arias y Alba Ribas, auténticos protagonistas en la sombra de esta celebración familiar. La pareja, que espera su primer hijo, salía del restaurante con el rostro serio y en silencio, sin ofrecer ningún detalle sobre cómo están viviendo este primer embarazo. Sin detenerse ante las preguntas, caminaban directos hacia el vehículo que les estaba esperando, subiendo rápidamente mientras, de fondo, se escuchaba la voz de alguien reclamando respeto: "Déjenlo ser feliz, déjenlo ser feliz".
Esa imagen de Jon y Alba, discretos, protectores de su intimidad y evitando cualquier exposición innecesaria, resume bien el momento que atraviesan: viviendo un embarazo ilusionante, pero con la firme intención de hacerlo en la máxima tranquilidad posible. Para Imanol, este 70 cumpleaños no solo marca una nueva etapa personal junto a Nélida, sino también el inicio de un papel muy especial como abuelo.