MADRID, 25 Mar. (CHANCE) -
José Ortega Cano se ha convertido en protagonista absoluto del tradicional concierto solidario de Glenda Gaby celebrado en la iglesia de San Antón. Lejos de permanecer discreto entre el público, el diestro se vino arriba hasta el punto de transformar el recital en su propio espectáculo, acaparando todas las miradas y dando lugar a las imágenes más comentadas de las últimas horas.
Lo que comenzó como una participación amable terminó derivando en una auténtica 'performance'. Ortega Cano no dudó en subirse al improvisado escenario para cantar rancheras, hacer los coros a la artista y, finalmente, lanzarse a bailar con un capote, totalmente entregado a la música. Sus movimientos, cada vez más exagerados, acabaron con el torero por los suelos, contorsionándose y moviéndose al ritmo del espectáculo ante la atónita mirada de los presentes.
El público, entre sorprendido y divertido, no perdió detalle de la escena, de la que ha salido el vídeo de EUROPA PRESS del baile que se ha vuelto viral y ha generado todo tipo de comentarios. Entre ellos, el de Gloria Camila, que se ha tomado las imágenes con humor, destacando la agilidad de su padre y restando importancia a la polémica. También el propio torero ha reaccionado, mostrándose orgulloso de su ‘performance’ y presumiendo de elasticidad, asegurando que se le da muy bien bailar pese a las críticas.
Más allá del show del diestro, el acto tenía un fin solidario: al término del recital se hizo entrega de lo recaudado a Mensajeros de la Paz, la organización impulsada por el Padre Ángel. En ese momento, el torero volvió a acaparar focos al recibir un clavel de manos de una de las asistentes, un gesto que agradeció visiblemente emocionado. Después, se tomó su tiempo para atender a varias seguidoras que se acercaron a saludarle, fotografiarse con él y comentarle lo mucho que habían disfrutado con su espontánea actuación.
Así, una cita benéfica que pretendía ser tranquila y musical ha terminado convertida en uno de los vídeos virales del momento, con José Ortega Cano, una vez más, en el centro de atención gracias a un baile imposible de pasar por alto.