MADRID, 28 Sep. (CHANCE) -
Sin duda se han convertido en protagonistas de la boda más polémica del año y no precisamente por compartir el día con su padre Kiko Matamoros y con Makoke, más bien por todo lo contrario.
La ausencia de los hijos del novio marcó el enlace y en parte amargó al colaborador de Sálvame uno de los días más importantes de su vida, pero la hija más famosa de Kiko rompe su silencio y habla de cómo vivió el gran día y de los sentimientos que procesa a su padre en una exclusiva a la revista ¡Hola!.
Lo primero que ha confesado la ganadora de GH VIP es su cambio de nombre, omitiendo el conocido Matamoros y presentándose como Laura M. Flores y aunque no reniega de su primer apellido prefiere darse a conocer con el de su madre y su tía Mar, para su nueva etapa mucho más enfocada al mundo de la moda y desvinculada de la cadena que la catapulto a la fama.
Laura ha encontrado en la moda su gran pasión y la "gallina de los huevos de oros" gracias al ejercito de seguidores que la han convertido en toda una influencer e ídolo de masas en redes sociales, pero por mucho que la it girl pretenda postergarlo está vinculada a una de las familiar que más morbo televisivo suscitan en nuestro país y la boda de su padre no es un tema que la revista vaya a pasar por alto.
Con intención de escapar del interés mediático Laura y Diego Matamoros se escaparon durante el fin de semana de la boda hasta Marrakech y de pasó realizar un reportaje para ¡Hola¡, revista a la que Laura confiesa que tiene el corazón "ocupado y contento" y reconoce que tiene "un buen amigo al que está conociendo", como ya adelantamos desde CHANCE el cocinero que habría conquistado su corazón este verano.
Pero cuando se habla del amor de su padre con Makoke, Laura es menos romántica y confiesa que a pesar de que su padre le invito a la boda y tenía la intención de que ella fuera su madrina, rechazo la invitación por "la mala relación y la poca comunicación entre ambas partes, porque ir a una boda donde sabes que la relación con la novia no es buena sería ilógico". Además Laura declara "no veo que sea feliz con la persona con la que se casa", refiriéndose a su enemiga televisiva.
"La familia es la familia" defienden los mafiosos italianos, y a pesar de la extraña relación entre padre e hija y como ya se demostró en la última edición de GH VIP, Laura no puede evitar querer a su padre y el sentimiento es mutuo, por lo que aprovecha la entrevista para desearle toda la felicidad del mundo, la cuál considera que le falta por no tener a sus hijos cerca.