MADRID, 19 Jun. (CHANCE) -
Una semana después de su controvertida boda en Ibiza, y tras una mini luna de miel disfrutando de sus primeros días como recién casados en la isla pitiusa descansando al margen del revuelo que se ha creado en torno a su 'sí quiero', Makoke y Gonzalo Fernández han regresado a Madrid para volver a la rutina. Y aunque su primer compromiso laboral será este viernes en el plató de '¡De viernes!', donde revelarán todos los detalles del que confiesan que fue el momento más feliz de sus vidas y enseñarán en exclusiva lo que todavía no hemos visto de su enlace, no han dudado en plantar cara a las críticas y dejar claro que no hay nada de cierto en todo lo que se ha comentado.

"Estamos muy bien, muy bien. Muy felices, pero cansadísimos, muertos de cansancio. Lo hemos vivido muy bien pero muy cansados, muy cansados" han expresado pletóricos ante las cámaras de Europa Press nada más aterrizar en el aeropuerto de Madrid a última hora de este jueves presumiendo de un bronceado envidiable y de una complicidad más que evidente en su reaparicion como marido y mujer.
"No se ha liado nada con nuestra boda. Mañana iremos a '¡De viernes!' y contaremos todo. Estamos súper felices, ha sido una semana maravillosa. Claro qu lo hemos pasado bien. Pero ya lo contaremos. Es que lo siento. Estoy muerta. O sea, estamos súper cansados. Lo contaré todo mañana" ha respondido Makoke a las preguntas sobre qué le han parecido las críticas, qué pasó con su tercer vestido de novia -un diseño vintage de Paco Rabanne que finalmente no lució aunque se desconoce la razón-, y si ahora se irán de viaje de novios, reservandose para su entrevista en el programa de Mediaset.

Sobre lo que no han tenido problemas en hablar sin poder contener la risa es sobre el momento viral de la colaboradora cortando a machetazos su impresionante tarta de boda, valorada en 1.200 euros: "El momento tarta es como el agua de coco. Es igual" ha bromeado Gonzalo, mientras su flamante mujer ha reconocido que fue lo que le salió porque "estaba llena de emoción, de alegría, de todo". "Ahora todas las novias tienen que cortar así las tartas" ha añadido con una carcajada.
Además, también han querido desmentir la fuerte discusión que se ha dicho que tuvieron la mañana de su boda y que a punto estuvo de arruinar el gran día. "¡Pero amanece y estábamos desayunando juntos! ¡Por favor, de verdad que sois...! Ya lo contaremos todo, ¿vale? Perdonadme. ¡Taxi sácame de aquí!" ha exclamado Makoke divertida, deseosa de librarse de las preguntas de la prensa y llegar cuanto antes a casa.

Por último, antes de abandonar el aeropuerto, han negado que la comida estuviese mala y que algunos invitados ni siquiera se pudiesen comer el solomillo al estar mal hecho y sin salsa: "Estaba todo buenísimo. Pero ya lo contaremos todo. Que no puedo" ha zanjado la modelo, mientras su marido ha sido mucho más rotundo y ha dejado claro que a las críticas "oídos sordos". ¡Dale al play y no te lo pierdas!