MADRID, 2 Mar. (CHANCE) -
María del Monte se prepara para uno de los capítulos más duros de su vida personal y profesional: el juicio por el asalto violento a su chalé de Gines (Sevilla), en el que su sobrino Antonio Tejado se sentará en el banquillo acusado de ser el cerebro del robo. La Audiencia Provincial de Sevilla ha fijado el inicio de la vista para el 19 de abril de 2027, con once sesiones previstas y cargos como robo en casa habitada con violencia y detención ilegal para Tejado y otros diez acusados. La acusación sostiene que se trató de una banda organizada que maniató y amenazó a muerte a los moradores para acceder a la caja fuerte, mientras que la defensa de la artista y de su esposa, Inmaculada Casal, pide más de 28 años de prisión para Antonio por su presunto papel de autor intelectual y por el agravante de abuso de confianza familiar.
En plena cuenta atrás judicial y con todo el foco mediático sobre ella, María del Monte ha roto su silencio sobre ese "inminente juicio" contra su propio sobrino. La artista, visiblemente prudente, ha reconocido el peso emocional que arrastra ante lo que está por venir: "Como comprenderás, no me hace gracia", ha declarado, dejando entrever el dolor que supone revivir el asalto en sede judicial y hacerlo, además, con un miembro de su familia frente al juez.
La cantante también ha querido pronunciarse sobre la reciente agresión sufrida por los Gemeliers a las puertas de una discoteca madrileña, donde los hermanos y sus parejas fueron atacados con golpes, insultos homófobos y gas pimienta, un episodio ya denunciado y que investiga la Policía. Contundente, la cantante ha condenado cualquier forma de violencia: "La violencia no debe de existir nunca, ni con los Gemelier, ni entre las personas. Tenemos que distinguirnos, que el ser humano vale más que todo eso", ha sentenciado, lanzando un mensaje de respeto y convivencia en pleno clima de tensión.