Natalia Ferviú rompe su silencio sobre su guerra con Pelayo Díaz: "No fue buen compañero"

Natalia Ferviú rompe su silencio sobre su guerra con Pelayo Díaz
Natalia Ferviú rompe su silencio sobre su guerra con Pelayo Díaz - EUROPA PRESS

   MADRID, 20 Jun. (CHANCE) -

   Natalia Ferviú ha decidido, por fin, poner palabras a uno de los episodios más dolorosos de su carrera televisiva: su ruptura profesional y personal con Pelayo Díaz. Años después de su salida del programa que los hizo populares como estilistas, la asesora de imagen ha hablado abiertamente de cómo vivió aquella etapa, dejando claro que, desde su punto de vista, no se sintió bien tratada por parte de su entonces compañero.

   Sin citar detalles concretos ni recrearse en situaciones concretas, sí lanza un mensaje contundente sobre cómo percibió el comportamiento de Pelayo en aquellos años: "Claro, yo creo que no fueron buenos compañeros, no". Con esta frase, Natalia resume un malestar que, según explica, tuvo que ver con "dinámicas" que se generaron y determinadas "cosas" que se hicieron en su entorno laboral. No entra en el relato pormenorizado de lo ocurrido, pero sí deja claro que aquello le hizo un daño profundo.

   Ferviú recuerda hasta qué punto llegó a afectarles la situación: "El hecho de que me fuera en directo hecha polvo, llorando, incluso diciéndoles 'os vais a tomar por culo', o sea, hay que estar muy rotita por dentro para llegar a ese punto". Con estas palabras, la estilista retrata un desgaste emocional extremo, hasta el límite de reaccionar desde la rabia y la frustración, algo que hoy mira con más distancia, pero que evidencia lo mal que lo pasó.

   Aunque asegura que no quiere especificar del todo lo que sucedió, reconoce que "se puede intuir" y lanza una reflexión más general sobre el mundo de la televisión y la exposición pública: "Hay gente que hace lo que sea por estar, y hay gente que se mueve plácidamente en el conflicto, yo no, yo lo paso mal, soy sensible y no me compensa". Para ella, el precio de vivir en un ambiente de tensión constante es demasiado alto.

   Natalia se define como una persona que necesita transparencia y lealtad en su entorno: "A mí, pues yo qué sé, me gustan las cosas claras, no me gusta que me traicionen, no me gusta, no sé, no todo vale, no todo vale". Con esta frase, marca una frontera ética muy clara sobre aquello que está dispuesta a tolerar en lo profesional y lo personal.