Pablo Urdangarin, más serio que nunca: vive un tenso partido sin el apoyo de su familia en la grada

Pablo Urdangarin, más serio que nunca: vive un tenso partido sin el apoyo de su familia en la grada
Pablo Urdangarin, más serio que nunca: vive un tenso partido sin el apoyo de su familia en la grada - EUROPA PRESS

   MADRID, 15 May. (CHANCE) -

   Pablo Urdangarin ha vivido uno de sus partidos más intensos de la temporada, tanto en lo deportivo como en lo personal. El hijo de la infanta Cristina, que acostumbra a mostrarse cercano y sonriente con la afición, en esta ocasión se dejó ver más serio de lo habitual, concentrado al máximo en el encuentro y sin el habitual respaldo de su círculo más cercano en las gradas. Ni su familia ni la de su novia, Johanna Zott, acudieron esta vez al pabellón para animarle.

   El sobrino de Felipe VI disputó un partido muy tenso con el Fraikin BM Granollers contra el Rebi BM Cuenca, un choque igualado en el que el marcador estuvo empatado durante prácticamente todo el tiempo. Pablo se entregó al máximo tanto dentro de la pista como desde el banquillo, animando a sus compañeros y viviendo cada jugada con intensidad. Finalmente, el esfuerzo tuvo recompensa: su equipo logró imponerse en el último minuto, desatando la alegría del vestuario.

   A pesar del triunfo, el jugador mantuvo una actitud contenida durante casi todo el encuentro. Solo se le vio sonreír en contadas ocasiones: al celebrar la victoria junto a algunos compañeros, al acercarse a firmar autógrafos a niños y niñas que le esperaban a pie de pista y al saludar a familiares de otros miembros del equipo. En esos momentos dejó ver la faceta cercana y amable que le ha convertido en uno de los rostros más queridos del balonmano nacional.

   Al finalizar, abandonó el pabellón manteniendo ese tono más serio que nunca. Subió al coche y se marchó sin detenerse a responder a las preguntas de la prensa, que intentaba saber, entre otras cosas, si había podido felicitar a su hermano Miguel por su cumpleaños. Pablo evitó desvelar si hubo llamada o mensaje, después de no poder acudir a la fiesta por estar precisamente comprometido con este partido del Fraikin BM Granollers. Una noche de victoria deportiva, pero también de discreción máxima en lo personal.