MADRID, 18 May. (CHANCE) -
Aunque fue a finales de marzo cuando Pepín Liria y la cantante Drágana Balde se dejaron ver juntos por primera vez en un evento solidario en Madrid a favor de la fundación Xana -creada por Luis Enrique y su mujer, Elena Cullell, en memoria de su hija Xana, fallecida a causa de un cáncer a los 9 años- no fue hasta semanas después, en plena Feria de Abril, cuando la pareja confirmó lo enamorados que están y lo consolidada que está su relación asistiendo juntos a una corrida en La Maestranza.

Un nuevo romance que se suma a otros protagonizados por estrellas del toreo como el de Andrés Roca Rey y Cayetana Rivera, o Tamara Gorro y Cayetano Rivera, y que ha devuelto la ilusión al exdiestro taurino a pesar de la discreción con la que siempre ha llevado su vida sentimental.
Casado y separado en dos ocasiones -con su primera mujer, María José Pardo, tiene una hija llamada María; y con la segunda, Gloria Rivas, a otra llamada Jara-, Pepín ha encontrado en Drágana a su compañera de vida ideal a pesar de los 30 años de edad que les separan, y cada vez es más habitual verle disfrutando de diferentes planes con la artista canaria, que dejó el baloncesto profesional para lanzar su carrera musical centrada en luchar contra la xenofobia.
Y aunque su última aparición ha sido en solitario, el torero se ha acordado de su novia y, revelando que está "muy feliz" ha respondido con una sonrisa y un revelador "mucho" a la pregunta de si está muy enamorado. Eso sí, por el momento prefiere no pronunciarse sobre una posible boda con la cantante, esquivando la cuestión a su llegada a Las Ventas afirmando entre risas que "estoy feliz de ver que en la fiesta cada día va más gente a los toros y que los toros están de moda".