MADRID, 22 Feb. (CHANCE) -
Parafraseando a su madre, Rocío Flores ya no se calla, y eso que aún le queda mucho en el tintero. Pero hablará cuando se sienta preparada, si es que algún día lo está. De momento va pasito a pasito, respondiendo a quienes ya quiere hacerlo y las primeras son las Campos. No precisamente porque estén de plena actualidad con el conflicto familiar entre Carlo Costanzia y Laura Matamoros, sino porque la hija de Rocío Carrasco considera que "la inquina la tienen ellas conmigo y no yo con ellas".
"Son personas que nunca he tratado, que ellas han hablado de mí lo que les ha dado la gana y más", decía Rocío a punto de entrar a celebrar los 30 años de Gloria Camila. "Son personas que a mí me han faltado al respeto y que han hablado de mí yo nunca lo he hecho de ellas aun teniendo las posibilidades de poder salir a defenderme y debatirles", añadía.
Rocío no vacila: "La historia que han contado las Campos durante muchísimos años es mentira" y ponía como ejemplo los diferentes detalles que ha tenido con el clan, como felicitar a Alejandra Rubio cuando se quedó embarazada o dar el pésame cuando falleció María Teresa Campos. "Siempre han tenido su postura muy clara, han tenido un acercamiento, una relación con mi madre y al final han hablado de más sin tener ni idea de mi vida".
Por eso dice, que en la última polémica que están viviendo las Campos, empatiza "mucho" con Laura Matamoros: "Pero me da exactamente igual, yo tengo bastante con mi vida y lo que hagan Carlo Costanzia, Alejandra Rubio o las Campos con su vida, problema de ellos".