MADRID, 19 Jun. (CHANCE) -
Después de unos días marcados por la preocupación sobre su estado, y aunque todavía recuperándose, Susana Uribarri ha presumido de su fortaleza reapareciendo públicamente tras a grave neumonía por la que ha estado ingresada en un hospital de Madrid durante casi una semana. Agradecida por las inmensas muestras de cariño que ha recibido en este delicado trance en el que confiesa que pasó mucho miedo, la popular representante ha retomado sus compromisos profesionales y este jueves ha vuelto al plató de 'Y ahora Sonsoles', donde ha revelado los duros momentos que vivió durante su hospitalización.
Como ha relatado, el viernes anterior a su ingreso notó en pleno directo mientras estaba en el programa un pinchazo en el pecho, pero no le hizo caso. Y fue el martes 12 cuando, en el centro médico para someterse a unas pruebas rutinarias, cuando sintió un "dolor que me oprimía y no me dejaba hablar". "Pensé que era un infarto, nunca pensé en el pulmón” ha reconocido, apuntando que fue entonces cuando los médicos, conscientes de que podría ser grave, empezaron a hacerle todo tipo de pruebas para determinas la causa de su dolencia, hasta concluir -después de descartar que fuese un trombo- que se trataba de una fuerte neumonía.

Un gran susto que afortunadamente se ha quedado en eso, pero que le ha hecho plantearse reducir el frenético ritmo de trabajo que ha tenido en los últimos tiempos. "Ha sido una experiencia que me ha hecho ordenar mis prioridades y tomarme la vida de otra manera. Gracias a Dios me han dado el alta, vengo con fuerzas y ganas de seguir adelante, pero a partir de ahor intentaré trabajar a medio gas" ha confesado.
Sin embargo, tras el programa se ha ido directa a la inauguración del nuevo espacio efímero de El Corte Inglés en los exteriores de su centro en el madrileño Paseo de la Castellana, La Plaza New, una fusión única de moda, música y gastronomía que estará disponible tan solo entre el 19 y el 21 de junio y a la que también ha asistido su hija y gran pilar en este complicado revés, Carlota Uribarri.

"Ha sido un susto, un susto bastante grande, que yo creo que es como una llamada, una llamada de Dios de decir, ojo, un aviso de para al carro, no vayas tan deprisa. Y bueno, a cuidarme mucho, que todavía me quedan días de antibiótico, días de corticoides, y a seguir con las pautas de volver a hacerme un TAC. Pero estoy bien, gracias a Dios ya me dieron el alta hace tres días" ha expresado emocionada ante las cámaras de Europa Press.
A corazón abierto, Susana ha confesado que "he pasado bastante miedo. Sobre todo pasé miedo el primer día, que fui a por unas pruebas rutinarias y me quedé sin aire de repente, entonces, el no saber bien ellos mismos que es lo que tenía, y el ver a mi hija metida en urgencias, en este bóxer, con médicos que venían y decían que no sabían si era, realmente podía tener una alteración que daba en la analítica alta, podía ser un ictus, podía ser un infarto... cuando ya supe que era una neumonía y que, bueno, que estaba remitiendo bien y que ya me inyectaron el antibiótico y empecé a remitir bien, pues ya me relajé un poquito, pero la verdad es que sí, el susto ha sido grande".

"Menos mal que me pilló en el hospital, porque esto me pasa volando, que viajo mucho, me pasé en otro país, pero gracias a Dios que me pasó en el hospital, que también tengo que agradecer cómo se portaron en Montepríncipe, el cariño, la atención que tuvieron en todo momento y no me soltaron hasta no saber qué me pasaba" ha reconocido.
Y, como ya reveló a Sonsoles Ónega, se ha dado cuenta de que "esto ha sido como un aviso para decir, 'Susana, que es que tú no puedes con todo, o sea, que tienes que ir con la vida, por lo menos bajar las revoluciones, ir a medio gas, o a un 75%, porque a medio gas es difícil'. Pero un 75% sí tengo que, o sea, ese 25% me lo tengo que quitar de tanta presión y pensar más en la salud, porque sin la salud no hacemos nada" ha asegurado, dejando claro que su intención a partir de ahora es reducir un poco sus compromisos profesionales.