MADRID, 17 Abr. (CHANCE) -
Mientras afianza a pasos agigantados su relación con Cayetano Rivera lejos del foco mediático, Tamara Gorro ha vuelto a convertirse en noticia después de que el programa 'Vamos a ver' revelase este miércoles que la influencer habría aumentado su imperio inmobilario -compuesto por una mansión en una de las zonas más exclusivas de Madrid, La Finca, de la que posee el 66,6% junto a su exmarido Ezequiel Garay, varios locales en su localidad natal, Móstoles, y una residencia en Ibiza valorada en 1,9 millones de euros- con una impresionante casa en la isla pitiusa que le habría costado la friolera de 5,7 millones.
La periodista Adriana Dorronsoro apuntaba que la vivienda constaría con 4 dormitorios en suite, un gran salón con cocina integrada, y dos espectaculares terrazas con vistas a la Ciudad Vieja y al puerto deportivo de Marina Botafoch, y que estaría situada en una exclusiva urbanización llamada Sarana, con grandes zonas comunes, una piscina de 200 metros, zonas de restauración y boutiques.
Y no solo eso, ya que aseguraba que Tamara también poseería un yate de 10 metros de eslora valorado en más de 250.000 euros, que estaría atracado en la isla balear, y que alquilaría por hasta 2000 euros al día en temporada alta, aplaudiendo su visión como empresaria 360º y cómo ha sabido invertir el dinero que ganado con sus empresas, sus trabajos en diferentes programas de televisión, los libros que ha escrito, y su faceta de creadora de contenido.
Una información que la novia de Cayetano ha desmentido rotundamente, sin ocultar su enfado por las consecuencias que esto pueda traerle con el fisco, en su reaparición en 'Y ahora Sonsoles'. "Me voy a poner seria. Hay cosas que no entiendo. Es absolutamente falso, pero absolutamente falso que yo haya comprado una vivienda así. No todo vale. A mí nadie me ha llamado para contrastar nada. Es mentira. Se han colado", ha asegurado rotunda.
Como ha confesado, nunca se ha pronunciado sobre su patrimonio porque "tengo mucho miedo por mí y por mis hijos, y todo el mundo llamándome y diciéndome 'Tamara ¿5 kilos? Y yo alucinando". "Yo tengo mi casa en Ibiza y tengo mis negocios, y a nadie le importa lo que tenga" ha sentenciado.