MADRID, 13 Mar. (CHANCE) -
Victoria Vera ha recibido en el Festival de Málaga la Biznaga Ciudad del Paraíso, un galardón que reconoce toda una vida dedicada al cine, al teatro y a la televisión. La actriz, una de las grandes musas de la Transición, fue homenajeada este jueves en una gala muy especial en el Teatro Cervantes, donde se subrayó su trayectoria y su huella en la cultura española, algo que ella agradeció con emoción: "Bueno, son distintos, pero son todos reconocimientos. Estoy muy honrada, muy contenta y feliz de estar en Andalucía".

El buen momento profesional de Victoria ha coincidido, sin embargo, con la polémica que desataron recientemente sus palabras sobre los influencers y, en concreto, sobre María Pombo, cuando cuestionó la presencia de creadores digitales en eventos de la industria y lanzó comentarios que muchos interpretaron como un dardo generacional hacia la madrileña. Sus declaraciones, en las que reivindicaba a las actrices clásicas como las verdaderas "influencers" de otras épocas, corrieron como la pólvora en redes y reabrieron el debate sobre el papel de los perfiles de internet en las grandes alfombras rojas.
Lejos de avivar el enfrentamiento, María ha optado por restar importancia al asunto y zanjarlo con elegancia. "No, no, no me ofendió, para nada, de verdad que lo puedo entender. Es un tema en el que hay muchas opiniones, así que ningún tipo de ofensa", asegura la creadora de contenido, que insiste en varias ocasiones en que no se ha sentido atacada. "Me alegro mucho, disculpas aceptadas y ya se acabó la polémica", añade, dejando claro que no necesita más explicaciones y que prefiere centrarse en su vida y en su familia.
Por su parte, preguntada de nuevo en el Festival de Málaga por todo este revuelo, Victoria ha querido dar un paso atrás y cerrar definitivamente el capítulo. La actriz, que ya había matizado sus palabras en un comunicado, reconoció con sinceridad que la controversia jamás debió haberse generado y que el tema se le había ido de las manos, resumido en una frase tan clara como contundente: "No tenía que haber existido". Con estas palabras, la intérprete intenta que el foco vuelva a situarse donde ella quería desde el principio: en su carrera, en el premio y en el momento tan especial que vive en Málaga.