Gabriela Toral, hermana de las Pombo: "Llegó un momento en el que la gente ya casi me exigía que aclarara ciertas cosas"

Gabriela Toral en Desalia 2026
Gabriela Toral en Desalia 2026 - RON BARCELÓ

   MADRID, 3 Jun. (CHANCE) -

Gabriela Toral se ha convertido en uno de los rostros más reconocibles del momento. Con un estilo natural, cercano y alejado de los artificios, la cuarta hermana Pombo se ha ganado un hueco propio en redes sociales, donde comparte su día a día y sus estilismos con una comunidad cada vez más fiel.

Este 2026, Gabriela se ha adelantado al verano asistiendo a una de las experiencias más deseadas de las redes: Desalia, la experiencia de Ron Barceló que este año ha tenido lugar en Matalascañas (Huelva). Hablamos con ella sobre moda, la exposición mediática de su familia, el reality de su familia, la comentada prueba de paternidad y sus planes de futuro, en un momento en el que asegura que todavía está descubriendo cuál será su camino.

Es tu primera vez en Desalia. ¿Cómo estás viviendo esta experiencia?

Mira cómo tengo la voz, con eso te lo digo todo (risas). Lo estoy pasando increíble. La verdad es que está siendo un viaje bastante intenso, pero para bien. Yo vine con mi novio y era nuestra primera vez aquí. El primer día había muchísima gente que no conocía y una amiga me dijo: "No te preocupes, que el primer día ya vas a hacer amigos". Y es verdad.

A mí me parece que lo que tiene este concepto de viaje, que no pasa igual en otros sitios, es que todo el mundo acaba siendo como una familia. Aunque no te conozcas de nada, es como si conocieras a la gente de toda la vida. Eso es muy guay.

Bajo el concepto "Que empiece el juego", estamos viviendo una edición en la que los invitados dejan de ser espectadores para convertirse en jugadores. ¿Qué jugadora eres tú?

(Risas) No sé si hay categorías de jugadores, pero si existe una categoría de "cierra bares", esa sería yo. Y si no existe, nos la inventamos.

Aunque en las hermanas Pombo cada una tenéis vuestra personalidad, es evidente que el apellido os ha dado una gran visibilidad. ¿Qué puertas sientes que se te han abierto gracias a pertenecer a esta familia?

Yo creo que en general, más allá de las oportunidades laborales que te puedan surgir, sí que ayuda que la gente ya te tenga cierto cariño.

Al final salimos en un reality y la gente nos ha visto. No es un reality en el que salga muchísima gente, sino que es nuestro reality, el de nuestra familia. Se cuenta una historia muy cercana, muy natural, y creo que eso hace que la gente conecte mucho con cada una de nosotras.

Yo, por ejemplo, lo noto mucho porque trabajo de cara al público y es muy heavy. A lo mejor estoy en la puerta con el ordenador trabajando y entra gente que me pide una foto. Es como esa doble cara de estar trabajando, pero a la vez estar expuesta.

¿Cómo fue para vosotros grabar un reality tan personal?

Yo creo que la clave es que en nuestra familia somos exactamente iguales cuando están las cámaras que cuando se apagan. Eso fue algo fundamental para decidir hacerlo porque, si no hubiera sido así, habría sido muy complicado. Somos todos muy naturales.

¿Hay alguna anécdota divertida que recuerdes especialmente del rodaje?

De la última temporada hubo muchísimas, pero me acuerdo especialmente de una. Estábamos en el camping Mary y yo y, de repente, nos encontramos una araña en el techo de la tienda. Una cosa enorme... Lo pasamos fatal. Estábamos las dos abrazadas, gritándonos la una a la otra, intentando decidir quién la mataba. Yo me puse a chillar como una loca. En ese momento fue horrible, pero ahora nos reímos muchísimo cuando lo recordamos.

Hay gente que os ve como referentes de estilo. ¿Sientes presión por mantener una imagen concreta o intentas vestir siempre fiel a tu personalidad?

Yo intento fluir bastante. Es verdad que cuando te han educado de una determinada manera hay cosas que te salen solas, ciertas formas de comportarte, pero en general intento ser bastante yo misma y no pensar demasiado en eso.

Cada una de vosotras proyectáis una imagen muy distinta. ¿Cómo definirías el estilo de María, Marta y Lucía... y cuál dirías que es el tuyo?

Mi estilo... no sé si tengo una palabra exacta. Diría que natural. Me gusta ir mona, arreglada, pero tampoco excesivamente. No me gusta ir superclásica, pero tampoco demasiado moderna. Intento encontrar un equilibrio.

María sí que es bastante moderna. Es una niña que se atreve muchísimo con todo y además se lo puede permitir.

Marta es más complicada de definir porque tiene sus días. De repente un día se pone un abrigo de pelo y va súper diva y al siguiente aparece con una camiseta básica. Es muy versátil. Va totalmente según lo que le apetezca ese día.

Y luego Lucía sí que es muy clásica. La tengo súper encasillada porque ella es feliz así. Tiene muy claro lo que le gusta y no suele salir de ahí.

Si tuvieras que elegir una prenda o accesorio que te represente al 100 %, ¿cuál sería y por qué?

Los pendientes y los anillos también... Yo creo que la joyería en general. Es algo que llevo todos los días y que además voy cambiando constantemente. Hay veces que salgo sin anillos y me siento rara, como desnuda. Forman parte de mí.

En vuestra familia siempre dais sensación de estar muy unidos. ¿Cuál es la enseñanza de "Papín" que más se te ha quedado grabada para enfrentarte a las adversidades de la vida?

Yo creo que siempre nos dice que nos atrevamos, que seamos valientes, que le echemos cara a la vida porque al final de eso se trata. Y luego también todo lo relacionado con la educación y el respeto. Son valores que nos ha repetido muchísimo y que al final te das cuenta de que te llevan mucho más lejos de lo que parece.

¿Has sentido alguna vez la necesidad de demostrar quién es realmente Gabriela más allá del apellido que te ha rodeado siempre?

Sí, sí que la he sentido. Yo nunca he sido una persona que haya querido mostrar demasiado, pero llegó un momento en el que la gente ya casi me exigía un poco que aclarara ciertas cosas.

Había muchas dudas, muchas preguntas sobre mi historia, sobre Papín, sobre muchas cosas. Y llegó un punto en el que pensamos que esta temporada podía servir para aclararlo todo.

Precisamente se habló mucho del tema de la prueba de paternidad. ¿Tú sentías que era necesario hacértela o lo viviste más como algo impuesto por la situación y la exposición pública?

Era una cosa que estaba super presente. La gente preguntaba muchísimo. Incluso personas que se te acercan en el trabajo o en la calle. A veces la gente es bastante indiscreta. Entonces, ya que estábamos haciendo un reality donde contamos nuestra vida, nos pareció que era un tema importante que también debíamos contar. Simplemente aprovechamos para aclararlo y ya está.

Y mirando al futuro, ¿cómo te gustaría que evolucionase tu camino personal y profesional?

La verdad es que no lo sé. Tengo 23 años y hay mucha gente que me pregunta por qué no me dedico exclusivamente a las redes sociales si se me dan bien. Y la realidad es que me encanta mi trabajo. Me encanta editar, crear contenido y me encanta todo lo relacionado con este mundo. Pero también creo que tengo 23 años y que necesito descubrir qué me gusta realmente. Necesito experimentar.

Ahora mismo me viene fenomenal tener una rutina, un horario y vivir experiencias diferentes porque estoy en un momento de crecimiento. Además, me estoy curtiendo muchísimo trabajando de cara al público. Me he dado cuenta de que me gusta mucho tratar con la gente, aunque también requiere mucha paciencia. Yo siempre digo que si no tienes paciencia no puedes trabajar de cara al público. La gente necesita que la atiendan bien, que la escuches, que la ayudes. Todavía estoy descubriendo muchas cosas sobre mí misma y sobre lo que quiero hacer en el futuro.