MADRID, 6 Mar. (CHANCE) -
En pleno corazón de la Paris Fashion Week, la firma francesa Chloé presentó este pasado jueves 5 de marzo, su colección Otoño-Invierno 2026, la cual nos dejó una clara declaración estética: el regreso del estilo bohemio que ha definido históricamente a la maison. Bajo la dirección creativa de Chemena Kamali, la pasarela se convirtió en un reflejo de la feminidad libre, ligera y romántica que forma parte del ADN de la casa.
Vestidos vaporosos, capas envolventes y prendas de inspiración setentera desfilaron con naturalidad, construyendo una colección donde la delicadeza de las texturas y el movimiento de las siluetas se convirtieron en protagonistas. Estas fueron algunas de las características de esta pasarela que sin duda se ha convertido en una de las favoritas de esta temporada.
Tonos empolvados con contrastes intensos
Los tonos empolvados fueron sin duda los grandes protagonistas, predominando en la mayoría de las prendas y aportando una sensación de ligereza que reforzaba el carácter romántico del desfile.
Entre estos colores suaves y delicados también aparecieron notas más intensas que rompían la armonía cromática: el rojo y el negro estuvieron presentes en algunos looks aportando contraste y carácter e introduciendo un punto de dramatismo a la pasarela.

Volantes y gasas: las texturas protagonistas
En cuanto a los tejidos, la colección estuvo marcada por materiales ligeros y fluidos. La gasa apareció de manera recurrente en vestidos y blusas, aportando movimiento y una sensación de frescura en las prendas.
A esta ligereza se sumaron los volantes, presentes en mangas, cuellos y faldas, convirtiéndose en el elemento más especial de la pasarela. Estos detalles no solo añadían volumen y dinamismo, sino que reforzaban el carácter romántico y femenino, tan representativo de la firma.

El regreso del estilo boho
El eje central de la propuesta fue, sin duda, el estilo boho. La estética bohemia se materializó en prendas amplias y fluidas que trasmitián una sensación de libertad y naturalidad.
Vestidos largos y vaporosos compartieron pasarela con pantalones bombachos -tendencia vintage que volvía con fuerza la temporada pasada-, americanas largas y capas amplias, construyendo un armario que recupera la esencia fresca y despreocupada del universo Chloé.

Accesorios con guiños sesenteros
Los accesorios terminaron de definir el carácter de la colección. Las botas estilo cowboy, muchas de ellas con borreguito en el interior, aportaban un toque rústico y desenfadado a los looks.
Junto a ellas, las gafas redondas reforzaban la inspiración setentera que recorría toda la propuesta haciendo así que más que simples complementos, estos accesorios ayudaran a consolidar esa imagen bohemia que dominó la pasarela.

Con esta colección, Chloé parece reafirmar que las gasas, volantes y siluetas fluidas además de ser parte de su espíritu definido durante décadas, serán prendas impresdincibles esta temporada.