MADRID, 3 Jul. (CHANCE) -
Feminidad a raudales, pero no una cualquiera, feminidad fuerte, pero a la vez delicada. Así podríamos definir a la nueva colección de Schiaparelli que bebe de esas mujeres que en el pasado inspiraron a Elsa Schiaparelli y a quienes ellas inspiró. Su nueva Alta Costura para el otoño invierno, que se acaba de presentar el París, es sofisticación pura y a la vez sutil.
Las siluetas de esta temporada parecen desafiar la gravedad. En Schiaparelli han apostado por los vestidos que aparentemente están desconstruidos, chaquetas con líneas de hombros naturales hacen una clara alusión a Picasso, mientras que la gasa de seda en bloques de color evoca a Rothko.
Sobre la pasarela hemos visto también vestidos hechos de gasa de seda en capas bordadas con tubos de vidrio, rompecabezas de encaje de telaraña, organza y tul ruché, terciopelo dévoré y el tartán de lamé plisado.
Entre los complementos, destacan cinturones, collares y pulseras en trampantojo que acentúan la tensión de la delicadeza en el artesonado.
En cuanto a la gama cromática, han abundado los tonos suaves que contrastan con las salpicaduras en negro, blanco yshocking y joyas en forma de candados, corazones flechados y soles, que ya vimos en la anterior colección.
¡Un auténtico éxito!