MADRID, 20 Mar. (CHANCE) -
La Mercedes-Benz Fashion Week Madrid (MBFW) sigue su curso. Este viernes, el pabellón 14.1 de IFEMA ha arrancado con la propuesta de Coosy y ha continuado con uno de los desfiles más esperados de esta edición, el de Simorra. Al que, por supuesto, han acudido importantes personalidades del mundo de la moda y otros rostros conocidos como Victoria Federica, Candela Peña, María Fernández-Rubíes, Grace y Melissa Villarreal o Marta Pombo, entre otras.

La firma de origen barcelonesa, que ya es un referente dentro de la moda española, ha presentado su nueva colección de la temporada otoño-invierno 2026-2027 con una propuesta que ensalza el acto primigenio de tejer, como una de las primeras formas de lenguaje de la humanidad.

"Antes de que existiera la palabra escrita, los hilos ya organizaban el mundo: unían materias, transmitían conocimiento y construían relatos compartidos. Hilar es contar: contar hilos, contar tiempo, contar historias", cuentan desde la firma. Y, efectivamente, bajo el nombre de 'Texere' nace esta colección que entiende la moda como una forma de narración donde cada prenda se convierte en un fragmento de la historia.

Remitiéndose al verbo latino 'texere' ('tejer'), la nueva colección de Simorra que ha sido presentada en una puesta en escena impecable y una música potente, nace como un auténtico diálogo entre la mente y las manos, que se transmite de generación en generación y donde el cuerpo recuerda lo que el lenguaje, a veces, olvida. En este sentido, el tejido se convierte en el verdadero protagonista de 'Texere' con caligrafías bordadas a mano sobre gasa o paño, micro-carácteres metálicos cosidos uno a uno y formando mensajes e incluso distintos códigos y grafías que la firma ha desarrollado para crear su lenguaje particular.

Las líneas precisas y contemporáneas son las que marcan las siluetas, construidas a partir de superposiciones, tramas invisibles y juegos de texturas. Respecto a la gama de colores, destaca el rojo intenso, el marrón oscuro, los tonos crudos, el rosa, el azul nublado o el verde, sin olvidar la oscuridad del negro.

Más allá de las prendas que visten, Simorra no falla en los accesorios, que es una de sus señas de identidad, apostando por el bolso tinaja, que recupera la forma de los recipientes donde se preparaba el hilo de la escritura.