A pesar de que en los últimos años apenas se hablaban, Nicolás Vallejo-Nágera no ha querido faltar en el último adiós a su padre, José Ignacio Vallejo-Nágera, quien falleció el pasado 31 de diciembre en Baqueira mientras pasaba unos días de descanso en compañía de su familia y unos amigos.
José Ignacio Vallejo-Nágera, hermano del prestigioso psiquiatra Antonio Vallejo-Nágera, tenía 71 años, era ingeniero jubilado y presidía la ONG Encántate , que se dedica a organizar actuaciones musicales en residencias para la tercera edad.
El padre de Colate y suegro de Paulina Rubio falleció el último día del año a causa del infarto que sufrió cuando se encontraba haciendo cola para coger un telesilla en compañía de su mujer María del Mar, uno de sus hijos y un grupo de amigos. Los servicios sanitarios intentaron reanimarlo durante casi una hora pero nada pudieron hacer por salvar su vida y José Ignacio fallecía en la ambulancia que le trasladaba al Hospital de Viella.
La noticia de su fallecimiento sorprendió a Colate y Paulina Rubio en Miami, ciudad en la que reside la pareja, que rápidamente cogió un avión para desplazarse a Madrid donde fue instalada la capilla ardiente tras haber sido trasladado su cuerpo desde Baqueira.
El pasado 2 de enero, José Ignacio Vallejo-Nagera fue incinerado en el cementerio de Tres Cantos tras la celebración de una misa. Hasta allí acudieron sus familiares más cercanos, incluidos su hija Samantha, quien está a punto de dar a luz, con su marido y Colate, acompañado de Paulina Rubio y ambos vestidos de riguroso luto y muy afectados por esta muerte tan repentina ocurrida en unas fechas muy especiales.