Vicente Mundina, "El cura de las plantas": "Estoy volcado en mi vivero y en mi misión sacerdotal"

Vicente Mundina en su vivero.
Vicente Mundina en su vivero. - EP

"CONSERVO UN RECUERDO IMBORRABLE DE MI ETAPA EN TELEVISIÓN"

En los ochenta se ganó el sobrenombre de el cura de las plantas por su participación en programas de radio y televisión. Fue el primer cura que aparecía en televisión hablando de plantas en una época en la que sólo existía la Primera de Televisión Española, algo que le aportó una popularidad tremenda, además de inolvidables experiencias. Es el Padre Mundina, un hombre que se ha dedicado siempre a cuidar de niños con problemas y de las plantas. A este respecto, fue promotor del colegio Padre Manyanet, y cofundador de la Escuela Española de Arte Floral.

En la actualidad se dedica al cuidado de sus viveros Nazaret, además de dar diversas conferencias y llevar a cabo su misión sacerdotal.

- ¿Cómo ocupa sus días?

- Estoy volcado en mi vivero, hay para distraerse todo el día y sin terminar el trabajo, siempre hay cosas que hacer. Ahora, el día uno de marzo tengo el pregón de Semana Santa de Alcobendas. También tengo una conferencia en Castellón, predicaciones, tengo mi misión sacerdotal de la eucaristía y tal, y también escribir libros. Estoy con un periodista amigo mío a ver si escribimos algo. Uno siempre está liado, yo no me aburro nunca.

- ¿Qué recuerdos tiene de su etapa en televisión?

- Yo casi fui de los pioneros en televisión. Cuando empecé fue cuando también empezaba José María Íñigo que, por cierto, le vi el otro día y ha engordado más que yo (sonríe). Hicimos muchos programas y tengo un buen recuerdo de todos los compañeros. Cuando yo empecé, sólo había una televisión en blanco y negro, y todo el mundo de aquella época me recuerda porque fui el primer cura que hablé de plantas en televisión. Yo salía con mi alzacuellos porque era el cambio de la Iglesia, de la sotana al alzacuellos, y yo no quería ofender a la gente mayor que, en general, siempre les cuesta más los cambios.

- ¿Además colaboró en programas de radio, verdad?

- Sí, también hice mucha radio con Joaquín Prats. Nos llevábamos muy bien y sé que él lo pasó muy mal cuando le echaron de la Ser, porque para él era su casa. Entonces, la Cope tuvo la habilidad de contratarlo y, cuando así fue, dijo que quería que yo estuviera en el magacine de los fines de semana. Conservo un recuerdo imborrable, mayormente porque entrábamos a todas las casas que tenían televisión, no como ahora, que puedes estar haciendo un programa en una cadena y no te ve la gente porque están viendo otras. Eso nos popularizó de una manera tremenda, y como yo siempre hablaba de plantas con mucho amor, causó una impresión muy grande, sobre todo en muchos hombres, porque ya empezaba el hombre a darse cuenta de que la planta no era exclusiva de la mujer, que eso era un machismo elevado a la enésima potencia.

- ¿Siempre le dedicó tanto tiempo a su amor por las plantas?

- Soy cofundador de la Escuela Española de Arte Floral. Por aquí han pasado unos siete mil floristas, y es algo que ha crecido mucho, ahora hasta hay publicaciones de arte floral. Cuando yo fundé la escuela española junto a Félix Sánchez y Antonio Sacristán, fuimos a Génova y había una mesa redonda de escuelas europeas. Hay veinticinco o treinta países, e igual número de chicos que de chicas, pero no porque los elijan así por la cuota, de eso nada, para mí eso es una chorrada. La cuota la tiene que valer uno, si vale se abre camino, si no vale, pues nada. Cada uno tiene que estar donde su valía le lleve.