MADRID, 24 Abr. (CHANCE) -
Si hace unos días Victoria Federica se convertía en una de las amazonas más estilosas que ha paseado por el Real, este viernes ha sido la infanta doña Elena la que ha cogido el relevo de su hija pequeña y se ha paseado por el albero de la Feria de Sevilla donde ha recibido uno de los reconocimientos más especiales y con más solera, la Caseta de Oro.
La infanta ha aprovechado al máximo su visita a la Feria. Ha hecho un recorrido por diferentes casetas en buena compañía y además ha protagonizado un entrañable encuentro con el duque de Alba y su hijo, el duque de Huéscar, confirmando la excelente relación que existe con la Casa de Alba.
Doña Elena se ha mostrado encantada, ha disfrutado de su estancia y del ambiente de la Feria. Es una enamorada de la ciudad andaluza y vivir estas épocas festivas es algo que le hace feliz y eso se le nota. Pero además su presencia es también motivo de alegría entre los sevillanos que no han dudado en mostrarle su cariño, lo han hecho principalmente con distintos presentes que le han dado a lo largo del recorrido por el Real.
Sevilla la quiere, doña Elena lo sabe y no puede disimularlo. Y es el mismo cariño que se le demostró a don Juan Carlos en su reciente visita a la capital hispalense el domingo de Resurrección, cuando viajó exprofeso para presenciar la vuelta a los ruedos de Morante de la Puebla. Precisamente para él y para Roca Rey, la infanta ha tenido palabras de aliento al recibir su Caseta de Oro: "Esperemos que se recuperen los toreros", ha dicho en su discurso.