MADRID, 7 Ago. (CHANCE) -
El pasado jueves durante el posado de verano de la Familia Real en los jardines de Marivent, el Rey adelantó que tenía muchas ganas de impregnarse de salitre y participar en una de sus grandes pasiones: las regatas de vela de Palma de Mallorca.
A pesar de que debido a sus compromisos solo ha podido acercarse el último día, el Rey Felipe VI se trasladó hasta el puerto de Calanova para ponerse a los mandos del AIFOS durante la 35ª Copa del Rey de Vela. Don Felipe llegaba al puerto con una sonrisa y saludando a los medios que allí se encontraban, para sumarse a sus compañeros con los que se le vio charlando y organizando todo para competir.
Durante la competición pudimos ver al Rey al mando, llevando el timón, muy tranquilo y compartiendo velada junto al resto de su equipo, al que decidió acompañar en su último día de competición.
Distendido, risueño y muy cercano con todos los presentes Don Felipe mostró su faceta más afable, vestido con el uniforme del club y gafas de sol disfruto de la competición en alta mar y se llenó de salitre, como tanto deseaba.
Una vez terminada la competición y como es habitual, el Rey ha hecho entrega de los trofeos a los ganadores de la 35ª Copa del Rey Mapfre de Vela, sin la compañía de Doña Letizia que asistió por última vez al acto en 2009.
Don Felipe hizo entrega del premio al Mejor Armador y Timonel a Pierre Casiraghi, que es su octava victoria en la Copa del Rey.