MADRID 25 Feb. (Por Estefanía Blasco) -
De porte elegante, voz tranquila y gesto relajado. Así es Álex Gadea, el nuevo galán y protagonista de 'El secreto de Puente Viejo', la última ficción de época que la cadena ya ha comenzado a emitir. El actor, premio García Berlanga 2010 por su papel en 'L'Alquería Blanca', ha pasado por algunas de las ficciones más importantes de nuestro país, como 'Hospital Central' o 'El Comisario', aunque siempre como personaje episódico.
Ahora, el valenciano se enfrenta a su primer papel protagonista cargado de ilusión, pero también de responsabilidad. Álex, que también ha colaborado en varios proyectos cinematográficos, se define como un chico de su tiempo, familiar y al que le encanta salir a pasear con su chica.
- Protagonista absoluto de la serie. Una responsabilidad supongo.
- Es una responsabilidad, pero también se disfruta. Hay una parte de responsabilidad al ser un personaje de los principales. Estoy muy contento y feliz de estar en este proyecto. Además de ser una producción muy sólida, la ambientación, los vestuarios y el decorado juegan a favor. También es muy importante recalcar que la historia que estamos contando es una muy buena historia, con personajes bien asentados y un guión muy sólido.
- ¿Qué ofrece esta serie que no estén ofreciendo otras?
- Las comparaciones nunca son buenas. Pero lo que yo vivo a diario en el rodaje es que se está cuidando mucho para ser una serie diaria. Hemos arrancado con un margen de tiempo muy bueno y cuando hemos cogido la dinámica ha sido cuando hemos empezado a agilizar los tiempos.
- ¿Has visto algo de lo que ha hecho la competencia?
- Ahora apenas tengo tiempo de ver la televisión. He visto algún capítulo de 'Bandolera' y de 'Águila Roja'. No quiero comparar porque no creo que sea positivo, además, tampoco sé si podré ser objetivo.
- ¿Qué elemento de la serie te ha atrapado especialmente?
- Las relaciones entre las personas son muy interesantes porque a principios de siglo España estaba sumida en una depresión terrible tras la pérdida de las colonias y las clases sociales estaban muy diferenciadas. Ver cómo los pobres de verdad comienzan a sublevarse y de ahí surgen historias de amor, me parece apasionante.
- ¿Cómo definirías a tu personaje?
- Tristán es un joven que acaba de regresar de la guerra de Cuba, es un militar y viene a reencontrarse. Es un hombre de valores muy nobles, que defiende las causas justas e intenta ser coherente con lo que siente. El conflicto surge cuando se encuentra con su pasado y se da cuenta de que no comparte la misma visión de las cosas que la sociedad en la que vive.
- ¿Qué es lo que te enamora del personaje de Pepa?
- Pepa es vida y luz para Tristán. Es una mujer que le descoloca. Yo siempre he pensado que la relación entre ambos es como una partida de tenis, que puede ser suave y llegas a todas las bolas, pero cuando menos te los esperas te envía la pelota a la esquina. A Tristán le encanta su desparpajo, su carácter racial y terrenal. Tiene mucha vida y mucho carácter y eso le fascina.
- ¿Qué te aporta tu personaje?
- Ahora empiezo a tener en cuenta lo que era ser de una clase alta en una época difícil, aprendo de un hombre que vive en continua contradicción, que quiere hacer lo que siente, pero no puede porque está el deber.
- ¿Tienes esas contradicciones en tu vida?
- No. Afortunadamente no. me considero una persona muy normal. Lucho por lo que deseo y por lo que quiero. No me conformo con lo que me dan y me gusta mi trabajo. Me considero una persona vital. Por lo demás, me gusta hacer lo que hace cualquier chico joven, cuido mucho de las relaciones con mis amigos y mi familia, me gusta salir con mi chica y hacer vida normal. Soy una persona muy familiar.
- Además de en los impresionantes decorados, también has rodado en exteriores. ¿Cómo te ha resultado la experiencia?
- Ha estado bien, pero prefiero la intimidad del plató, me siento más cómodo. Los exteriores son preciosos, pero a las 8 de la mañana prefiero que no sean tan preciosos y estar un poco más calentito (Risas). Lo cierto es que la serie está muy bien localizada, pero me siento más arropado cuando trabajo con el actor en un sitio más cerrado. Lo que no significa que no me guste rodar en exteriores.
- ¿Estás preparado para el fracaso?
- Yo lo que tengo claro es que este producto es muy bueno. Partiendo de eso, la conciencia está tranquila. Lo que pueda pasar o no, depende de otros factores y hay que estar preparado. Pero eso es algo que va con la vida del actor. Puedes tener trabajo o no, y lo que hacer puede funcionar o no.
- ¿Cómo es tu relación con tu partenaire, Megan Montaner?
- Es muy divertida. Hay que tener en cuenta que Tristán y Pepa tienen muchas tramas juntos, así que paso mucho tiempo con Megan. He de reconocer que he tenido mucha suerte, tanto con Megan, como con todo el equipo. Estoy rodeado de gente que alimenta el alma. Megan me lo pone muy fácil a nivel profesional y, a nivel personal, hay una relación muy sana y muy de querer aprender el uno del otro, quedamos fuera para ensayar y nos ayudamos mucho.
- ¿Cómo te has preparado el personaje?
- Mi generación y la de Tristán se llevan 70 y tantos años. Yo ni siquiera he hecho el servicio militar. Para mí el reto está en hacer una serie de época dando vida a un personaje tan alejado de mí. Es alguien que ha estado en la guerra, que ha matado a gente, que ha cogido un fusil... tienes que hacer un gran trabajo de documentación, pero también tienes que echarle imaginación y eso es lo bonito de esto.
- ¿Por qué crees que ha surgido esta obsesión por hacer series de época?
- Yo creo que estamos contando nuestro pasado, nuestras raíces. Yo, cuando me meto en casa de la familia pobre, me acuerdo de mis abuelos, que eran de Valdepeñas y de Tomelloso, y me contaban muchas anécdotas. A la gente le gusta revivir su infancia.
- ¿Crees que se está haciendo mejor televisión que cine?
- La verdad es que nunca he considerado a la televisión un medio menor. Ojalá pueda hacer cine y teatro, pero la tele es un privilegio. En España se conoce más a los actores de televisión que a los de cine. Hacer televisión es un privilegio para el actor, ya que aprendes mucho.
- También te pone en un escaparate que puede ser un poco agobiante. ¿Te asusta la fama?
- Yo estaba haciendo una serie autonómica en Valencia que es un éxito en la comunidad. Creo que allí la gente me mostró mucho amor por la calle. No me da miedo, al revés, hay que ser generoso y querer a la gente que te para por la calle porque es la gente que te ve en televisión. Hay que ser agradecido y, qué menos que amable.