MADRID, 25 Jun. (CHANCE) -
El lunes es el peor día de la semana, bueno, por lo menos lo era, pero la guapa Corina Randazzo ha conseguido que sea el día más esperado gracias a su programa 'Un príncipe para Corina', aunque ayer tuvimos el capítulo más flojo de toda la temporada.
El programa anterior concluía con un regalo especial por parte de Luján Argüelles, algunos pretendientes tendrían el privilegio de pasar unos días en Roma junto a Corina y su hermana Nahir, mientras que otros, no tan afortunados, se quedarían en Canarias junto a Javier, el mejor amigo de la princesa.
El séptimo episodio de Corina se divide entre lo que pasa en Roma y lo que pasa en Canarias.
ROMA, LA CIUDAD ETERNA
Los protagonistas de este cuento de hadas empezaron su experiencia en Roma, subiéndose a un RomaVisión, donde Luis aprovechó para destacar por fin en el programa y se hizo pasar por guía turístico y ya de paso pedirle una cita a la princesita.
La primera cita la tuvo Guillermo, quien la llevó a una terraza, pero no surgió la chispa, ya que como asegura Corina "Es una persona buenísima, pero le falta vida para que pudiera considerarlo como una pareja". En un intento de impresionar a la princesa pidió la comida en italiano, pero su pésimo control con el idioma hizo que no fuese especialmente atractivo para Corina. En otro intento de 'seducción', se propuso imitar la famosa escena de la película de Disney, la Dama y el Vagabundo, lo que no fue del agrado de la rubia. Al final ambos tuvieron opiniones muy diferentes en cuanto a la cita: Guillermo aseguraba que fue bien, mientras que Corina, por las caras que ponía, no debía de pensar lo mismo.
Una vez terminada la cita con Guillermo, Luis aprovechó para llevarse a Corina a dar una vuelta por las calles de Roma. El considerado como 'pasota', le regaló una botella de vino y la llevó a la fontana de Trevi, donde entre tragos, era el único que le abría su corazón diciéndole que empezaba a sentir cosas por ella. Los coqueteos empezaron y Corina le dijo que no paraba de ganar puntos. Ambos terminaron tirando una moneda al aire y pidiendo un deseo, y ya de paso el hipster aprovechó para acercarse indiscretamente, cogiéndola y llevándola a aires.
Ya en su habitación Corina habló con Nahir sobre su cita con Guillermo, donde dejó claro que no era de su agrado: "Entre que el muchacho habla a la par que come, y que no vocaliza, mira". Nahir habló sobre los sentimientos de Pascual, y comentó que se sentía inseguro, ya que le da miedo que quien realmente le guste sea Diego, a lo que Corina respondió rápidamente que no podía parar de pensar en su beso con el guapo. También dijo que Luis le parece el más guapo y que aunque en un principio no le gustaba su manera de conquistar, el único se estaba colocando entre sus favoritos.
Al día siguiente los pretendientes fueron a una cafetería, donde la rivalidad entre algunos de los aspirantes a príncipes cortaba el aire, sobre todo entre Luis y Pascual.
Por fin llegó el turno de la cita de Jorge Caín, que la pasaron dando una vuelta en un coche de caballos y tomando helados. La química fue evidente. Para la princesa Jorge es uno de sus favoritos, seguramente porque está eclipsada por su físico y no toma tan en cuenta sus comentarios, "Yo soy uno de los que más posibilidades tiene porque estoy muy moreno. He dejado a los demás con la autoestima baja porque estoy muy moreno".
Más tarde todos se reunieron, y Corina aprovechó para hacer la primera eliminación de la noche. La mecánica consistía en que la princesita, junto a Pascual, el inmune, iban a ir recogiendo a los candidatos, que estaban repartidos por Roma, pero no recogerían a todos, uno sufriría un plantón y tendría que abandonar. El Capitán América fue el primero en ser salvado, el siguiente Luís, y por último Jorge, siendo Guillermo el desafortunado en recibir las primeras calabazas del capítulo.
MIENTRAS TANTO, EN OTRA PARTE DEL MUNDO
Mientras, en Canarias, los conquistadores le ponen un poco de color al programa para sopesar la ausencia de Corina. Brian apareció con una furgoneta adornada de una manera muy alegre con florecillas de colores. En un principio quería irse de fiesta con los aspirantes a príncipes, dejando a Corina en casa, pero tras la presión de los compañeros fue a buscarle, pero avisó que no iba a pasarle ni una.
Fueron a buscar al amigo de la princesa, y Brian le puso la condición de que lo que pasase se quedaría entre ellos. Corina aseguró que no abriría la boca, aunque solo quería ver hasta dónde iban a llegar para conocer más a los pretendientes.
Los pretendientes empezaron con las cervezas y Diego mostró su lado más sensible sacando su diario y escribiendo su añoro y su inquietud por la distancia con su reciente affaire, Corina, ya que confiesa tener miedo de los chicos con los que ha ido a Roma.
Fueron a la playa y Brian se puso a ligar con una chica que decía ser americana, a quien invitó a unirse al grupo. Todos estaban encantados, por fin una mujer entre tanta testosterona.
Los concursantes se llevaron a Alyson, la americana que está en España trabajando de upair, a tomar mojitos, y ya de paso aprovecharon para conocerla. "Brian tiene cuerpazo, pero mi exnovio es como el amigo de Corina: gordo". Al final los pretendientes decidieron adoptar a la niñera y pasar más horas con ella.
Pedre y Brian, en un intento de querer ser los más machos, hicieron una lucha canaria, apostando que el que ganase se llevaba un beso de la americana. El ganador fue el boxeador, que recibió su premio muy gustosamente, asegurando que le había llegado al corazón. Después dejaron a Corina y se colaron en la piscina. Alcohol, bailes y coqueteos. Brian fue a por todas y aprovechó para continuar lo que antes había dejado a medias. Tuvimos por fin, el segundo beso apasionado del programa, pero esta vez no era Corina la que lo protagonizaba, sino que los protagonistas fueron Brian y Alyson.
Quien se fue a Sevilla perdió su silla, o eso es lo que debió de pensar Alyson, ya que ahora que no estaba Corina, ella era la nueva princesa del palacio. La nueva pareja decidió seguir intimando en la habitación de Corina, donde aprovechó la americana para ponerse los atuendos de la verdadera princesa, pero en el momento más íntimo apareció Corino, que enfadado por la situación cogió una calabaza y reunió a los aspirantes, pero el expulsado no fue Brian, sino Borja, el simpático de la mirada del tigre, ya que no cree que tenga ninguna posibilidad con su amiga.
Diego, Quique, Pedre, Brian, Pascual, Luis, Jorge y Capitán América son los aspirantes que quedan para ser los príncipes de Corina. ¿Quién conseguirá acabar robando el corazón de la princesa?