MADRID, 30 Nov. (CHANCE) -
Hoy en Cambiame tenemos una historia que nos ha tocado el corazoncito. María Jesús, de 39 años, madre de siete hijos, que siempre es la última en todo, y cree que sus hijos no la ven bien.
Nada mas entrar en el plató se emociona al contar su historia, y tanto a Cristina, como Natalia como Pelayo no dan crédito a lo que están escuchando. Una madre con siete niños, un marido que no consigue puede conseguir un trabajo...y...todos nos preguntamos los mismo: ¿Como mantienen a los 7 hijos? Viste de lo que le dan las monjitas y come en los comedores sociales, que mientras no les falte un vaso de leche a sus hijos...ella está bien.
Los tres estilistas escuchan con lagrimas en los ojos la increíble historia de esta madre, tan luchadora para llegar a fin de mes manteniendo a sus hijos y a su marido, trabajando 4 horas al día y con 300 euros de alquiler, una super mujer en toda regla, que su sueño cumplido ha sido tener a sus hijos, ya que no ha podido cumplir el resto.
María Jesús se emociona cuando llega al final de la pasarela y Pelayo es el primero en levantarse a abrazarla, seguido por Cristina y Natalia.
Mientras la madre de siete cuando su conmovedora historia, relata como es su día a día con su familia y como su marido se encarga de los niños ya que le es imposible encontrar un trabajo...en ese momento Cristina pide que los niños entren al plató e inmediatamente se ve como entran los pequeños con lágrimas en los ojos a arropar a su madre.
Los tres quieren cambiar a María Jesús y argumentan el porque, Natalia cree que es una historia super conmovedora y que le ha tocado el corazoncito y que seguro que la mimaría. Cristina con lágrimas en los ojos expresa la emoción que siente por la suerte que tiene esa familia de estar tan unida y comprende el periodo por el que la candidata está pasando. Pelayo sin embargo ve que María Jesús ha sido muy generosa con su familia, y se siente con ganas de darle todo lo que ella necesita y quiere convertirla en princesa por un día.
Directamente María Jesús no se lo piensa dos veces, se queda con Pelayo. Tal como cuenta Marta Torné, está es una de las historia más duras del programa.
El cambio en manos de Pelayo va a ser impresionante, por la sencilla razón de que el estilista siente que quiere de verdad ayudar a esta mujer que le ha inspirado confianza, valor y generosidad. La familia recibirá un regalo muy especial por parte de los estilistas, algo que realmente necesitan.
El cambio para la familia empieza en el Sánchez Romero, cuando el supermercado le regala a la familia un carrito lleno de alimentos. Acto seguido Pelayo y Maria Jesús se van de compras, donde el estilista promete que la va a convertir en princesa por un día si eso es lo que ella quiere. Él lo único que quiere es que ella se vea femenina y guapa y vuelva a sonreír. También pasa por la clínica donde le harán un tratamiento facial...que menos...¡una princesa tiene que tener un cutis perfecto!.
Una vez en el plató Marta Torné quiere saber que opina realmente su familia de que María Jesús quiera hacerse un cambio. Su marido Abel sabe que ella no era feliz. Él esta triste por toda la situación vivida y por no poder ayudar a su mujer con un trabajo, y por esa razón Cristina pide desde el programa que si alguien puede ofrecerle un trabajo, que llamasen.
Pelayo cuenta emocionado que ha jugado con el pelo de María Jesús, se lo ha teñido y cortado, ya que ella llevaba cinco años sin tocárselo porque quería ganar confianza y esperar a que las cosas fuesen mejor...cosa que Pelayo ha conseguido, asiqeu ya era hora de utilizar las tijeras. Cristina y Natalia apoyan a su compañero al 100% ya que elas sólo quieren que María Jesús se siente guapa y un pivon.
Antes de enseñar el cambio a todo el mundo, Pelayo pide que los primeros que vean el cambio sean sus hijos. Coloca a los niños en fila para jugar al teléfono escacharrado de Cambiame y que una de sus hijas cuente en el plató cuál ha sido el cambio de su madre. Ella cuenta que está morena, y muy guapa...sin palabras.
Y llega el momento de que María Jesús salga. Un momento emocionante para Pelayo y de sorpresa para las compañeras del estilista y la presentadora y también para Abel, el marido de María Jesús. Nada más aparecer su marido no puede contener su cara de felicidad y se aprecia que le encanta el cambio. Ella se emociona y no puede contener la lágrimas de alegría. Lo mismo que cuando se da la vuelta y se ve el gran cambio que ha pegado, una sonrisa enorme para Pelayo que ha hecho un trabajo impresionante y le da devuelto la sonrisa a una mujer.
Para terminar el programa de una forma muy dulce, los estilistas deciden hacer regalos a toda la familia, y aparecen con bolsas de ropa y accesorios para todos, una forma muy emocionante de terminar el programa. Un gran trabajo Pelayo.